Alma Méndez
El rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Emilio Baños Ardavín, dio a conocer que la institución no participará en la normativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, que prohíbe la venta de alimentos ultraprocesados y con alto contenido de azúcar, pero sí fomentará una cultura de nutrición y balance alimenticio con sus estudiantes.
En entrevista, el rector señaló que la semana pasada se realizó una consulta formal ante la autoridad correspondiente para exponer dudas y observaciones respecto a la normativa relacionada con la venta y consumo de productos considerados no saludables, donde le indicaron que dicha disposición no aplicará para personas mayores de edad ni para entornos universitarios, aunque se está trabajando en una modificación formal de la regulación para dejarlo establecido con claridad.
Baños Ardavín destacó que, independientemente de la norma, la universidad ha trabajado desde hace tiempo en fomentar una cultura de nutrición y balance alimenticio, con campañas permanentes en coordinación con el área de nutrición.
Estas acciones buscan promover el autoconocimiento y hábitos saludables entre los estudiantes, reconociendo que existe un problema real de obesidad infantil que requiere atención en los distintos niveles educativos.
Indicó que, en el nivel medio superior, como las preparatorias de la institución, ya se han retirado productos que no son recomendables para la salud, al igual que en sistemas de educación básica. “Creemos que la normativa tendrá un desenlace razonable y sensato. En el caso de la UPAEP no aplicará, pero seguiremos fortaleciendo una cultura de alimentación consciente”, subrayó.
El académico también hizo énfasis en que no es lo mismo regular una primaria que una universidad, especialmente cuando se trata de campus universitarios de puertas abiertas, rodeados de diversos establecimientos comerciales. En ese sentido, reconoció que algunos de estos negocios sí representan riesgos al contravenir normativas, como los que venden bebidas alcohólicas cerca de centros educativos.
Finalmente, dijo que, aunque estos comercios competen directamente a la autoridad, la universidad se mantiene en contacto permanente con las instancias correspondientes para monitorear la situación. “Sabemos que algunos negocios recurren a mecanismos legales para ampararse y continuar operando, pero estamos atentos para evitar que este tipo de giros invadan el entorno universitario”, concluyó.