Jorge Barrientos
El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Francisco Javier Martínez Castillo, pidió por el descanso eterno de los cadetes de la Marina que perdieron la vida en un trágico accidente, así como por los siete jóvenes asesinados en San Felipe de Berrios, Guanajuato, y por Ximena Guzmán y José Muñoz, funcionarios públicos asesinados en la Ciudad de México.
Durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Puebla, Martínez Castillo alzó la voz para llamar a la sociedad a regresar a la palabra de Dios como guía para alcanzar la paz, la justicia y la reconciliación. «La palabra de Dios habla de construir juntos, de caminar juntos, de entendernos, y lamentablemente eso no hemos hecho, nos hemos ido destruyendo», lamentó el prelado.
Ante un templo lleno de fieles, el obispo subrayó que no se puede permanecer indiferente ante el sufrimiento de los demás y llamó a una reflexión profunda sobre el rumbo que está tomando el país. Señaló que la cultura del relativismo ha llevado a muchas personas a creer que su verdad personal está por encima de todo, generando división, indiferencia y violencia.
“La palabra del Señor nos habla del amor a Él. El que me ama, cumplirá mi palabra”, enfatizó al recordar que amar a Dios no se reduce al cumplimiento de normas o ritos, sino que implica una relación viva, constante y comprometida con su mensaje.
La celebración litúrgica se convirtió en un momento de recogimiento y oración por las víctimas, al tiempo que se hizo un llamado colectivo a reconstruir el tejido social desde el amor, el respeto y la fe.