Alma Méndez
Este domingo se llevó a cabo en la Casa de Justicia de Puebla una audiencia de sobreseimiento en el caso de José María “N”, quien busca evitar ser juzgado por el delito de desaparición en agravio de Paulina Camargo, desaparecida en 2015.
La defensa del imputado argumenta que no debe ser procesado por este delito, ya que previamente fue sentenciado por los delitos de homicidio y aborto relacionados con el mismo caso, por lo que su defensa sostiene que no puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos.
Rocío Limón y Rolando Camargo, padres de Paulina, acudieron a la audiencia con la esperanza de que se haga justicia. Afirmaron que José María “N” es la única persona que podría conocer el paradero de su hija, y expresó su preocupación ante la posibilidad de que obtenga su libertad.
Asimismo, dijo que después de 8 años, la Comisión de Búsqueda logró conseguir las huellas dactilares de Paulina Camargo, con las que puede ser buscada en Semefos y cualquier registro nacional e internacional.
“Se han realizado todas las búsquedas en el estado por parte de la Comisión de Búsqueda. Incluso, lograron obtener sus huellas dactilares para ampliar los registros. No queremos que se cierre el caso sin que se sepa la verdad”, acotó Rocío Limón.
La audiencia fue diferida por decisión de la jueza, debido a que el asesor jurídico anterior de la familia fue removido y se designó a un nuevo representante legal, quien aún no ha tenido acceso completo a la carpeta de investigación. La nueva fecha para la continuación de la audiencia fue fijada para el próximo 20 de mayo.
Para finalizar, señalaron que el recurso de sobreseimiento plantea que no puede haber duplicidad de juicios; sin embargo, la familia insiste en que los delitos son distintos y se cometieron en momentos diferentes, por lo que consideran que el proceso por desaparición debe continuar.