Jorge Barrientos
La presidenta del Comité Directivo Municipal del PAN en Puebla, Gabriela Ruiz Benítez, señaló que las acciones de reforestación en la capital han sido insuficientes y carecen de una política pública integral que garantice la supervivencia ambiental.
La dirigente indicó que, aunque se han observado jornadas de plantación de árboles en parques, estas se realizan de manera aislada. “Plantar un árbol y dejarlo morir no es política ambiental, es simulación”, afirmó.
Ruiz Benítez, advirtió que, como consecuencia del abandono y la falta de cumplimiento en materia ambiental desde 2024, Puebla enfrenta un déficit importante de áreas verdes. Explicó que, de acuerdo con estándares internacionales, una ciudad debe contar con al menos 15 metros cuadrados de áreas verdes por habitante; sin embargo, Puebla apenas alcanza 4.4 metros cuadrados, distribuidos en 146 parques y 128 jardines.
En ese contexto, calificó como “grave” la situación actual y cuestionó las declaraciones recientes del presidente municipal, Pepe Chedraui, sobre posibles modificaciones a la carta urbana. Señaló que este instrumento no es menor, ya que define qué se puede construir, dónde y bajo qué condiciones, con el objetivo de garantizar una adecuada planeación y sostenibilidad.
“La carta urbana es un documento técnico que no puede modificarse al vapor ni por voluntad política, sin estudios ambientales y urbanos transparentes”, subrayó.
Asimismo, expresó el respaldo del PAN municipal a las demandas ciudadanas que exigen mayor claridad en los proyectos de gran magnitud en la capital. En ese sentido, enumeró una serie de requisitos que, dijo, deben cumplirse antes de avanzar en cualquier obra:
• Presentación pública y transparente de estudios de impacto ambiental y urbano.
• Garantías de mitigación del daño ambiental.
• Respeto a la normatividad de uso de suelo.
• Evaluación de alternativas para evitar afectar áreas protegidas, como el Parque Juárez.
• Realización de consultas ciudadanas reales y no simuladas.
• Dictámenes técnicos de las autoridades correspondientes antes de cualquier decisión política.
Finalmente, Ruiz enfatizó que el desarrollo urbano, la movilidad y el medio ambiente no deben verse como objetivos opuestos, sino como responsabilidades que deben avanzar de manera conjunta, con base en el rigor técnico, la transparencia y la participación ciudadana.
