Jorge Barrientos
A pesar de la lluvia, la fe se impuso durante la celebración de Corpus Christi, encabezada por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, en la Catedral poblana.
La ceremonia, una de las más importantes del calendario litúrgico católico, incluyó la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento en el atrio de la Catedral, donde participaron también los obispos auxiliares Francisco Javier Martínez Castillo y Tomás López Durán. La lluvia no fue impedimento para que los fieles mostraran su devoción y acompañaran este acto de adoración eucarística.
En su mensaje, el Arzobispo recordó la importancia de la Eucaristía como centro de la vida espiritual y exhortó a los fieles a participar activamente en sus parroquias. La solemnidad de Corpus Christi es un momento para renovar la fe y reconocer la presencia real de Cristo en la hostia consagrada.
La muestra de fe quedó evidenciada bajo el cielo nublado, donde la comunidad católica se congregó con fervor a pesar de las condiciones del clima.