Jorge Barrientos
Este domingo, durante la celebración eucarística en la Catedral Basílica de Puebla, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis, Monseñor Francisco Javier Martínez Castillo, elevó una oración por el eterno descanso de la familia Mora Ballesteros, fallecida en un trágico accidente en la autopista Siglo XXI, así como por el periodista Salomón Ordoñez Miranda, asesinado en Cuetzalan.
En su homilía, Mons. Francisco Javier hizo un llamado a la comunidad poblana a vivir con propósito y mantenerse espiritualmente preparados para cumplir sus objetivos en la vida, incluso en medio del dolor y la incertidumbre. “No sabemos el día ni la hora. Por eso, debemos vivir de manera plena, con fe, con amor, y con la certeza de que estamos aquí para dejar huella”, expresó.
La misa dominical se vio marcada por la solemnidad y el recogimiento. Monseñor dedicó un momento especial para recordar a las víctimas de las dos tragedias que han sacudido a Puebla en días recientes: la muerte de la familia Mora Ballesteros, en un accidente carretero, y el homicidio del periodista Salomón Ordoñez Miranda.
“Oramos por su descanso eterno, por el consuelo de sus seres queridos y por la paz en nuestro estado. La vida es un don precioso, y aunque a veces la muerte nos sorprende de forma dolorosa, Dios siempre nos abraza con misericordia”, dijo el obispo auxiliar, al tiempo que pidió a los fieles presentes acompañar en oración a las familias en duelo.
La familia Mora Ballesteros falleció en un aparatoso accidente en la autopista Siglo XXI, una de las más transitadas y, según denuncias ciudadanas, también una de las más peligrosas del país. El caso provocó indignación y dolor en la sociedad poblana, que exige mayor seguridad en las vías de comunicación.
Por su parte, el asesinato del periodista Salomón Ordoñez Miranda, ocurrido en el municipio de Cuetzalan, ha generado consternación en el gremio periodístico y entre organizaciones defensoras de derechos humanos. Su muerte pone nuevamente sobre la mesa la urgente necesidad de garantizar condiciones seguras para el ejercicio de la libertad de expresión en México.
“Estamos aquí para cumplir una misión”
Mons. Francisco Javier concluyó su mensaje dominical recordando que cada persona tiene una misión que cumplir en esta vida, y que, pese a las adversidades, es posible caminar con esperanza. “Dios no nos pide perfección, sino fidelidad. Que cada paso que demos esté guiado por el amor, el compromiso y la fe”, afirmó.
La misa concluyó con un llamado a la oración constante por la paz en Puebla y por las víctimas de la violencia y los accidentes viales, que siguen cobrando vidas en el estado.