Jorge Barrientos
Durante la misa dominical en la Catedral de Puebla, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis, Francisco Javier Martínez Castillo, pidió por todas las víctimas de la violencia en el país, en especial por las madres y padres buscadores que siguen luchando por encontrar a sus hijos desaparecidos, así como por la comunidad migrante y los periodistas que sufren persecución.
De manera particular, dedicó una oración por la salud del periodista Fredy Aco, quien fue atropellado la tarde del sábado.
El obispo lamentó que la indiferencia social haya ido deshumanizando a las personas. “El problema es la indiferencia, que nos ha ido desdibujando como humanidad”, señaló, al invitar a los fieles a no ignorar el sufrimiento ajeno y a practicar la empatía y la solidaridad.
Agregó que amar al prójimo es también reconocer sus necesidades y actuar en consecuencia, pues solo a través del amor y no de las leyes es posible transformar a la sociedad.
“El amor nos hace abrazar a Dios en la miseria de quienes nos rodean y nos libera de la indiferencia”, afirmó.
Finalmente, reiteró su llamado a no acostumbrarse a la violencia y a no dar la espalda a quienes sufren: “Hoy más que nunca necesitamos rehumanizar nuestras vidas para lograr un cambio verdadero en nuestro entorno”.