Jorge Barrientos
El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Tomás López Durán, hizo un enérgico llamado a construir la paz desde las iglesias, en un contexto marcado por la violencia, la injusticia y las desapariciones que afectan a miles de familias en México.
Durante la misa dominical en la Catedral de Puebla, y en representación del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, lamentó que las noticias estén llenas de guerras, asesinatos y comunidades desgarradas por el sufrimiento, e instó a los fieles católicos a no ser indiferentes ante esta realidad.
“Cuántos pueblos y naciones están en guerra, cuánta violencia vivimos cada día, porque no hacemos fluir nuestra oración suplicante de paz para que llegue a quienes más sufren”, expresó.
El prelado dedicó un momento especial de la homilía para orar por los padres y madres buscadores, por los desaparecidos y sus familias, así como por los migrantes que enfrentan múltiples riesgos en su camino.
También pidió por el eterno descanso de las víctimas del reciente accidente en la carretera Puebla-Tlapa, por Stanley Ho, extranjero asesinado en un asalto en la zona de Sonata, y por el padre Héctor Alejandro Pérez, atacado con arma de fuego en Tabasco.
López Durán exhortó a no temer al castigo eterno, sino a una vida alejada del amor y la paz de Dios. “Esa es la verdadera amenaza: vivir lejos de su amor”, dijo.
Finalmente, invitó a la comunidad católica a ser sembradores de paz: “No para guardarla, sino para compartirla. Dios respalda a quienes actúan con amor y justicia. Sus nombres estarán escritos en el cielo”.