Alma Méndez
Representantes del sector empresarial en Puebla expresaron su preocupación ante las posibles afectaciones que podrían generar la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales y la implementación de la llamada “Ley Silla”, por lo que hicieron un llamado a establecer un diálogo abierto con las autoridades para analizar a fondo estas propuestas.
Juan Pablo Cisneros Madrid, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), y Carlos Sosa Spínola, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), coincidieron en que, si bien ambas iniciativas buscan mejorar las condiciones laborales, su aplicación sin una transición adecuada podría afectar la operación de numerosos negocios, especialmente en los sectores de comercio, industria y servicios, donde predominan las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
“Reducir la jornada sin un análisis profundo puede impactar la productividad y la sostenibilidad de muchas unidades económicas que hoy generan empleos”, señaló Cisneros, quien subrayó la necesidad de construir consensos con el sector empresarial antes de aprobar reformas con implicaciones estructurales en la dinámica laboral.
Respecto a la “Ley Silla”, que obliga a los empleadores a garantizar que sus trabajadores cuenten con espacios para sentarse durante la jornada laboral, los líderes empresariales reconocieron la intención de mejorar el bienestar del personal. Sin embargo, advirtieron que su aplicación debe considerar las particularidades de cada sector.
En ese sentido, Carlos Sosa propuso que tanto esta medida como la reducción de la jornada laboral se implementen de manera gradual y con esquemas flexibles, a fin de avanzar en derechos laborales sin comprometer la viabilidad operativa de las empresas ni afectar su competitividad.