Jaime Torreblanca
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La ciudad de Puebla conmemora hoy, con orgullo, el 494 aniversario de su fundación, un hito que dio origen a una de las urbes más emblemáticas y ricas en historia, cultura y tradición de México. Fundada el 16 de abril de 1531, bajo el nombre original de «Ciudad de los Ángeles», Puebla ha sido testigo y protagonista de momentos cruciales en la historia del país, dejando un legado arquitectónico, gastronómico y humano invaluable.
La fundación de Puebla se gestó en un contexto de expansión del dominio español en la Nueva España. La necesidad de establecer un punto estratégico entre el puerto de Veracruz y la Ciudad de México impulsó la búsqueda de un sitio ideal. La tradición cuenta que fue un sueño del obispo de Tlaxcala, Fray Julián Garcés, donde ángeles descendían para señalar el lugar exacto a orillas del río Atoyac, trazando el plano de la nueva ciudad. Si bien la leyenda añade un toque celestial al origen, históricamente, la fundación respondió a la visión de crear un asentamiento español con cierta autonomía de los señoríos indígenas preexistentes.
Los primeros años de Puebla estuvieron marcados por una rápida planificación y construcción, destacando su traza reticular, un diseño urbano ordenado que se convertiría en modelo para otras ciudades coloniales. La fertilidad de la tierra y su ubicación estratégica favorecieron su crecimiento económico, convirtiéndose en un importante centro agrícola, comercial y artesanal.

A lo largo de los siglos, Puebla ha sido escenario de eventos trascendentales. Desde su papel crucial durante la época colonial, con la construcción de magníficos templos y edificios que hoy son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, hasta su heroica defensa en la Batalla del 5 de Mayo de 1862 contra la invasión francesa, la ciudad ha demostrado un espíritu resiliente y una identidad propia.
Hoy, Puebla celebra su aniversario reafirmando su riqueza cultural, su exquisita gastronomía reconocida a nivel mundial (como el mole poblano y los chiles en nogada), y la calidez de su gente. La ciudad continúa siendo un crisol de tradiciones y modernidad, atrayendo a visitantes de todo el mundo que se maravillan con su patrimonio histórico, sus vibrantes festivales y su ambiente acogedor.
Las celebraciones por el 494 aniversario incluyen diversas actividades culturales, históricas y artísticas a lo largo del día, recordando el legado de aquellos que hicieron posible la fundación de esta «Ciudad de los Ángeles» que sigue brillando con luz propia en el corazón de México.