Corrían los primeros meses del sexenio morenovallista. Los presidentes municipales eran llamados a Casa Puebla para conminarlos a firmar el programa “Peso sobre peso”, el modelo de negocios del régimen.
Para realizar una obra el gobierno del estado aportaba el 50 por ciento y el Ayuntamiento respectivo otro tanto.
Pero por supuesto las empresas constructoras y los proveedores de materiales eran designados de manera directa desde el escritorio del Ejecutivo local.
Prácticamente los alcaldes eran obligados a firmar el programa para realizar obras que en muchas ocasiones eran innecesarias en sus municipios.
Por ejemplo, en Ajalpan se construyó un Centro Integral de Servicios (CIS), para una cabecera que no requería un edificio nuevo ya que los trámites ante dependencias estatales son escasos.
Por cierto, el CIS de Ajalpan carecía de agua potable. Tuvieron que pasar seis meses para que conectaran la tubería.
Otro ejemplo fueron los arcos de seguridad con costos que rondaban los 100 millones de pesos. Verdaderos elefantes blancos que de nada sirvieron ante el crecimiento exponencial de la industria criminal del huachicol y todos los delitos que se desataron de manera paralela: asaltos en carreteras, narcomenudeo y hasta robo a trenes.
Por supuesto que toda cabecera municipal necesita un centro de salud ampliado, pero los inmuebles médicos lucían vacíos ante la falta de galenos y enfermeras.
Lo que importaba era hacer el edificio. Ya después se vería cómo funcionaba.
Si hay un rasgo que caracterizó las obras morenovallistas fue su perfil elitista.
Edificios e inmuebles para halagar el ego del gobernante, pero completamente alejados de las verdaderas necesidades sociales.
A 15 años de distancia presenciamos otro enfoque de conducir la gobernanza.
Las obras comunitarias de la administración armentista ofrecen acercar los trabajos a los sentidos reclamos de un pueblo.
Ya no hay cabida para obras faraónicas o de relumbrón.
Ahora la consigna es que los grupos sociales determinen la prioridad de las obras y la misma comunidad las ejecute.
Estamos ante un enfoque radicalmente opuesto. Por supuesto la base de todo es el sentir, el parecer de una comunidad, ya sea una cabecera municipal, junta auxiliar o inspectoría.
Los responsables de conducir las obras comunitarias deben atender las prioridades de un grupo social. Escuchar es el cimiento de un nuevo modelo de obras.
Este programa colocará a Armenta como el gobernador más cercano a las bases sociales. Atender sus reclamos y asignar el presupuesto para la realización es una dinámica inédita. Algo jamás visto en otros sexenios.
Estaremos atentos a la realización de estas obras comunitarias.
Vamos a otros temas.
CORTOS EN CÚPULA.
ESCALA EL CONFLICTO POR INVERNADERO EN SAN MARCOS NECOXTLA.
El Secretario de Gobernación Samuel Aguilar Pala es un político con experiencia y años de ejercicio. Por lo mismo debe brindar una especial atención al conflicto del mega invernadero que se construyó en San Marcos Necoxtla, junta auxiliar de Tehuacán.
Sociedades de aguas de los municipios de San Gabriel Chilac, Ajalpan, Altepexi y San José Miahuatlán se oponen a la operación de la referida instalación. Señalan que van a sobreexplotar los mantos acuíferos.
En semanas recientes se realizaron dos protestas sociales. La primera fue el 6 de marzo y la segunda el 10 de abril cuando manifestantes bloquearon la supercarretera Tehuacán – Oaxaca.
Ante la agitación social el lunes 21 de abril se difundió un video en el que aparece el empresario Alfonso Celis Enecoiz y se presenta como propietario del mega invernadero.
Tuvieron que pasar 45 días desde la primera protesta para que el heredero del emporio avícola de Tehuacán se presentara públicamente.
Hay que decirlo la presentación solo agitó aún más los ánimos sociales ya que en todos los municipios de la región se acusan los excesos de las granjas avícolas; explotación de pozos, contaminación ambiental e incluso la idiosincrasia popular los acusa de ahuyentar las lluvias.
Las protestas no cesarán.
Desde este momento ya se preparan otras movilizaciones y la clausura de granjas que han contaminado manantiales de la zona.
El Secretario de Gobernación Aguilar Pala es un hombre con madurez política y de ninguna forma debe subestimar un problema social que puede estallar en cualquier momento.
Y con estallar nos referimos a altercados violentos.
Como siempre quedo a sus órdenes.
X @CupulaPuebla
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