
Estoy lejos de ser la persona mejor informada en materia de lo que ocurre con el equipo del Puebla de la Franja, la escuadra de primera división que representa a esta ciudad.
Sin embargo, me di a la tarea de investigar si realmente está en venta este equipo, que forma parte del grupo empresarial que encabeza Ricardo Salinas Pliego, mejor conocido como el “tío Richie” y, al parecer, todo es una mera especulación.
De entrada, el Puebla se encuentra en los últimos lugares de la tabla de conscientes en el futbol mexicano, para ser exactos es el penúltimo lugar, detrás de su hermano, el Mazatlán, que también es propiedad del mismo grupo.
En caso de terminar en el último lugar, cualquiera de los dos equipos, estarían obligados a pagar 80 millones de pesos para mantenerse en la primera división, tomando en cuenta que, en México desde hace varios años, no existe el ascenso, ni el descenso, una verdadera calamidad para nuestro fútbol.
Como van las cosas, Mazatlán o Puebla serán los dos últimos lugares de la tabla de conscientes, por lo que los dos tendrían que pagar multa, uno de 47 millones y otro de 80 millones, es decir Salinas deberá desembolsar alrededor de 127 millones por sus equipos de fútbol.
Cabría la posibilidad de que Salinas tuviera que vender a uno de sus dos equipos, el más factible dicen podría ser el Puebla, cuyo valor en estas condiciones podría oscilar entre los 50 o 60 millones de dólares, cifra que no es nada alta para los estándares del fútbol mundial.
El tema es que difícilmente un grupo poblano podría entrar al quite, porque no solo es comprar al equipo, es mantenerlo.
El Puebla ya tuvo la experiencia de ser manejado por empresarios poblanos, como Francisco Bernard Cid, quien era millonario y termino siendo solo rico después de esta aventura, y lo mismo pasó con la familia López Chargoy, Carlo Hugo y Jesús López Chargoy, quienes contaban con el apoyo económico del entonces rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez, y aun así pasaron muchos problemas económicos.
Los López Chargoy también eran millonarios y tras su paso por el fut, terminaron siendo solo ricos.
El fútbol mexicano y fíjese usted muy bien lo que voy a decir, no es negocio, salvo si lo que se busca es lavar dinero y vaya que hay muchos escándalos sobre este tema.
En la mayoría de los casos, los equipos del futbol mexicanos, son manejados por los grandes consorcios empresariales de México, América por Televisa, Mazatlán y Puebla por TV Azteca, Xolos de Tijuana grupo Caliente al igual que el Querétaro, Tigres por CEMEX de la familia Zambrano, Monterrey por Femsa, concesionaria de Coca Cola y los Oxxos, gracias a la influencia del “diablo” Fernández.
Pero volviendo al tema de la supuesta venta del Puebla, el alcalde capitalino, Pepe Chedraui, ya dejó en claro que no está interesado, ni él, ni su hijo en comprar al equipo, ni mucho menos su familia política.
El gobernador Alejandro Armenta no ha hablado del tema, pero me imagino que antes de invertir en la compra de un equipo de fútbol, tendría otras prioridades más apremiantes, si se toma en cuenta lo apretado del presupuesto estatal.
Luego entonces, si se diera la venta del equipo, esta se daría solo a un grupo empresarial, fuera de Puebla y que quisiera mantener al equipo en esta plaza, la cual es buena, pero no ha sido explotada de nueva forma, o en el peor de los casos, se llevaría al club a otra plaza, como puede ser Veracruz o también se habla desde hace tiempo de Sonora, en fin. Hasta el momento todo lo que se diga de una supuesta venta del Puebla, es mera especulación.
Ya salió el peine. El agudo periodista, Alejando Mondragón, en su columna del pasado lunes, nos dio una pista de lo que hay detrás del retiro de las unidades “pirata” que circularon hasta hace no mucho en la zona de Lomas de Angelópolis y que pertenecen a la 28 de Octubre.
La intención no es poner orden o mejorar el servicio, no. La verdadera intención es sustituir a los taxis de la 28 de Octubre con las unidades del Consejo Taxista de Puebla, que dirige Erika Díaz, organismo que está afiliado al famoso CATEM (Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México), la nueva CTM de la 4T y que encabeza el diputado federal, Pedro Haces Barba, el de la famosa comida del Recuerdo, la cual se celebró el pasado lunes 24 de mayo y vicecoordinador de la bancada morenista en San Lázaro.
La intención, pues al parecer, no es solucionar el problema de la falta de transporte para la gente que trabaja en Lomas, el tema es beneficiar al CATEM y a su dirigente Pedro Haces, con las jugosas ganancias de tener ahí cautivos a las trabajadoras domésticas, empleadas y empleados que trabajan en este lugar y que a veces tienen que caminar hasta 5 kilómetros para poder llegar a sus centros de empleo.
Y por cierto, hablando de la comida del Recuerdo. No tiene nada malo que un grupo de políticos se reúnan a comer con sus amigos, por supuesto que no.
Lo realmente serio, es que ya pasados de copas, hayan hablado de la sucesión gubernamental rumbo al 2030, cuando Alejandro Armenta, el gobernador de Puebla, cumplía apenas 100 días de estar al frente de la administración gubernamental.
Gracias a esta comida del Recuerdo, hoy sabemos que ya es un hecho que este grupo quiere volver por sus fueros y tiene tres cartas para la sucesión del 2030, otra vez Sergio Salomón, el actual edil capitalino, Pepe Chedraui y el secretario del Bienestar, Javier Aquino Limón, quien, como lo comenté ya hace tiempo, tiene más lealtad y afinidades hacia este grupo, que al del actual mandatario.
En fin, como dijera el clásico, “veremos y diremos”.
Y, por cierto, una pregunta. ¿Qué poderosa mano obligó al Bebeto a bajar su columna de Face? Lo bueno es que para eso existen las capturas de pantalla.
Ilustración: Alejandro Medina