El partido forma parte del Grupo B, donde también compiten Estados Unidos, Italia y Brasil.
El encuentro se juega en Houston, Texas, y es uno de los primeros compromisos del equipo mexicano en el torneo.
En general, el juego es importante porque México llega con altas expectativas después de su gran actuación en el Clásico Mundial anterior, donde alcanzó las semifinales y se consolidó como una de las selecciones fuertes del torneo.
