El respaldo de Pepe Chedraui al Cablebús y el 2027

Una declaración que ha sido poco valorada es la que al inicio de esta semana dio el presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui, quien le dio su total respaldo a las obras del Cablebús que ejecutará la administración estatal.

El alcalde de Puebla le envió un mensaje tácito al gobernador Armenta: “estoy contigo, confía en mí”, pareciera ser la transcripción del aval que el edil capitalino le dio al proyecto “estrella” de la administración armentista, el cual ha enfrentado fuertes críticas por parte de algunos sectores sociales y políticos, los cuales buscan sacar “raja” de este proyecto.

La declaración del edil capitalino es clave para el desarrollo del proyecto, por una simple y sencilla razón, el cabildo de Puebla debe modificar la carta urbana vigente, una vez hecho esto, el ayuntamiento capitalino también debe expedir los permisos de construcción de la obra y entonces todo estará en regla.

Pepe Chedraui tenía en sus manos la oportunidad de ponerle trabas al proyecto si hubiera querido, aunque esto hubiera sido abrir una confrontación abierta con el gobierno del Estado con consecuencias para ambos bandos, sin embargo, el edil actuó con inteligencia y con generosidad al ponerse de inmediato al lado del mandatario. Esto, por supuesto, reitero, lleva un mensaje implícito. “Confía en mí”.

Con el 2026 en marcha y la cercanía del tema de las elecciones en 2027, el edil capitalino le ha hecho un guiño importante al mandatario estatal, quien no solo se juega parte del futuro de su administración el próximo año, sino también su sucesión gubernamental.

A diferencia de los encontronazos que hubo en 2005 entre Mario Marín y Enrique Doger, en 2011 entre Moreno Valle y Lalo Rivera y en 2021 entre Miguel Barbosa y Claudia Rivera, Pepe Chedraui ha escogido ir de la mano con el gobernador Armenta, tratando de ganarse su confianza y obtener su aval para buscar la reelección en 2027.

Marín le quiso quitar a Doger el manejo de la policía en la capital y Doger amenazó a Marín con hacer una rueda de prensa para denunciarlo y anteponer los recursos legales correspondientes y también le quiso quitar el territorio de Angelópolis y Enrique le ganó la controversia constitucional correspondiente.

Lalo se tuvo que someter a los designios de Rafael con los proyectos de las ciclovías y los puentes ejecutados por el gobierno, sin tomar en cuenta al ayuntamiento de Puebla al cual limitó al mantenimiento de vialidades.

Miguel Barbosa le quiso imponer a Ardelio Vargas Fosado como secretario de Seguridad a Claudia Rivera, esta se negó y desde entonces hubo una pugna que terminó por perjudicar a la entonces alcaldesa, quien perdió las elecciones en 2021 cuando buscaba la reelección.

Pepe Chedraui, lejos de confrontarse, ya le dio su palabra al gobernador de que hará las gestiones correspondientes para que el cabildo de la capital apruebe las modificaciones a la carta urbana y también autorice los permisos y licencias de construcción para la obra. Tal vez con esto logre ganarse la voluntad del gobernador para poder obtener su visto bueno y ser nuevamente el candidato de Morena a la alcaldía en 2027, porque cabe señalar que el edil capitalino es quien tiene los mejores números en la encuesta.

La ley del Karma. El nuevo presidente del CCE, José Luis Cisneros, dejó el pasado miércoles un grato sabor de boca entre los presentes al enviar un discurso de colaboración con el gobierno del estado, pero también de que no serán comparsas de la administración estatal, al tiempo de demandar seguridad pública y jurídica para las inversiones.

Este gesto de firmeza cayó muy bien ante los presentes, así como también el hecho de que no haya invitado a su toma de posesión al “Varguitas” de la construcción, Gustavo Vargas Constantini, expresidente de la CMIC, quien le hizo muchas groserías el pasado viernes en la comida que sirvió de marco para la unción de su socio al frente de la cámara de la construcción, Raymundo del Valle Lafont.

El “Varguitas” dejó fuera de una reunión privada con el gobernador Armenta a José Luis Cisneros, quien ya era presidente electo del CCE y metió a su alter ego, el ya saliente presidente, Héctor Sánchez, y a sus amigos.

Como resultado de esto y mostrando mucha dignidad, Cisneros no se quedó a la comida que organizó el “Varguitas” y su títere, pero en represalia, le pidió a Héctor Sánchez, el mejor vocero gubernamental que ha tenido el sector empresarial, que no fuera “varguitas” a su toma de posesión.

riva_leo@hotmail.com

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