Historia de la descomposición de Puebla en materia de seguridad

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A dos personajes se les puede señalar de la descomposición que vive Puebla en materia de seguridad: el exgobernador Rafael Moreno Valle, en cuya administración proliferó el robo de combustible y a Miguel Barbosa, quien, durante su gestión, permitió la entrada del Cártel de Jalisco Nueva Generación a territorio poblano, lo que provocó el caos que hoy se vive.

Cabe señalar que, hasta la administración de Mario Marín Torres y sus antecesores, Puebla era considerada una especie de “santuario” para las organizaciones criminales que operaban en el país.

Aquí vivían muchas de las familias de los principales capos de aquel tiempo como Benjamín Arellano Félix detenido en una casa del rumbo de camino real en San Andrés Cholula, Puebla el 2 de marzo de 2002 o a Enrique Villareal Barragán alias “el grande” en la puerta de Hierro, solo por mencionar algunos.

Aquí también llegó a vivir algún tiempo en una casa de las Animas, Joaquín Guzmán Loera alias “el Chapo” y aquí también vivió y cayó uno de sus operadores financieros, Daniel Fernández Domínguez alias “el pelacas”.

Sin embargo, todo cambió con la muerte de Arturo Beltrán Leyva, alias el “barbas” o el “jefe de jefes”, el 16 de diciembre de 2009, porque su caída dejó abierto un “hueco” dentro de las organizaciones criminales en Puebla. El vacío desde entonces ha sido tratado de llenar por varias organizaciones que se comenzaron a pelear la plaza.

Durante la administración de Rafael Moreno Valle, la cual arrancó en 2011, Puebla comenzó a entrar en una etapa de “descomposición”. Su primer secretario de Seguridad fue un viejo conocido ahora de la 4T, Ardelio Vargas Fosado, quien fue uno de los discípulos preferidos del odiado Genaro García Luna. 

En ese periodo se comenzó a incrementar el robo de combustible en el estado de Puebla, bautizado como “huachicoleo”, mismo que creció aún más con su sucesor Facundo Rosas, quien tuvo que dejar el cargo en medio de un escándalo grande, cuando el entonces director de la policía estatal fue detenido por el ejército mientras custodiaba una tipa repleta de combustible robado.

Con su sucesor, Jesús Rodríguez Almeida, las cosas más o menos disminuyeron; este personaje se mantuvo al frente también en la mini administración de Gali y durante los 10 días que duró la gestión de Martha Erika Alonso e incluso llegó a ser gobernador interino de Puebla.

La inestabilidad política también contribuyó a la descomposición de las cosas en la entidad; en un breve periodo de 1917 a 2019 desfilaron por la titularidad del ejecutivo Tony Gali, Martha Erika Alonso, Jesús Rodríguez Almeida, Guillermo Pacheco y durante tres años Miguel Barbosa y luego durante dos años Sergio Salomón Céspedes Peregrina.

Y fue precisamente durante la administración de Miguel Barbosa cuando la crisis en materia de seguridad estalló. El entonces mandatario, quien estuvo tres años en el cargo, designó primero al militar Marco Antonio Ortega Siu como su secretario de Seguridad, luego a otro militar, Miguel Idelfonso Amezaga, como su sustituto, ambos duraron meses en el cargo.

Pero la peor decisión llegó cuando Barbosa designó al chiapaneco Raciel López como el titular de la Seguridad Pública en Puebla y con este personaje llegó también el Cártel de Jalisco la Nueva Generación, lo que provocó el caos que hoy se vive.

La apetitosa plaza poblana se convirtió en arena de lucha y muerte de las más diversas organizaciones criminales: el cártel de Sinaloa, la familia Michoacana, el de Jalisco la Nueva Generación, los Zetas y lo que quedó de los Beltrán Leyva y pequeñas organizaciones locales se disputan el robo de combustible, la extorsión, el cobro de derecho de piso, el tráfico de drogas, el secuestro, el tráfico ilegal de personas, la explotación sexual, entre otros delitos.

Puebla vive un momento sumamente peligroso, por la disputa de la plaza y más ahora tras la muerte de Nemesio Oseguera, el líder del cártel de Jalisco la Nueva Generación, quien deja un hueco muy grande en esta organización, lo que va a significar un reacomodo dentro de las organizaciones del crimen organizado del país.

Esta es una muy breve cronología, la historia del crimen en los últimos 16 años en Puebla.

Ojalá el gobernador Alejandro Armenta logre contener la “ola de violencia” que azota a la entidad.

riva_leo@hotmail.com

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