Ante la reciente convocatoria para renovar la dirigencia del Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE), un grupo de docentes —quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias— hizo un llamado urgente al Gobierno del Estado para intervenir en el proceso de selección. El objetivo, señalan, es evitar que el exdirector Andrés García Castillo mantenga el control de la institución a través de perfiles cercanos.
La gestión de García Castillo, que abarcó los periodos 2008-2012 y 2024-2026, ha sido cuestionada por presuntos malos manejos financieros y autoritarismo. Los inconformes recordaron que el exdirector enfrentó denuncias por acoso laboral interpuestas por directoras de licenciatura, además de señalamientos por opacidad en el uso de recursos institucionales.
Pese a los antecedentes, los docentes alertan que las denuncias no derivaron en sanciones formales, lo que atribuyen a posibles prácticas de tráfico de influencias.
Los maestros solicitaron formalmente que se excluya de la lista de aspirantes a la dirección general a perfiles que identifican como parte del grupo de poder de García Castillo. Entre los nombres señalados se encuentran:
- Diana Ruth Moran Sotelo
- Norma Torrealba
- Jorge Luis García Sánchez
- Soledad Luna Salgado
- Ricardo Alavés Martínez
Este último, actual director de la Licenciatura en Educación Física, es señalado como el presunto sucesor que García Castillo busca imponer para consolidar su influencia en la institución.
El gremio crítico denunció que, históricamente, las designaciones en el BINE han sido impuestas por la Sección 51 del SNTE sin evaluaciones minuciosas de resultados académicos o financieros.
«Corresponde a la autoridad gubernamental supervisar la selección y asegurar el ejercicio adecuado del poder para recuperar el ambiente democrático y respetuoso en la institución», sostienen los docentes en su comunicado.
Hacia una nueva etapa institucional
La petición de los académicos se centra en cinco ejes fundamentales para rescatar al BINE:
- Transparencia y rendición de cuentas.
- Autonomía institucional frente a intereses de grupo.
- Mejora del clima laboral, actualmente afectado por el autoritarismo.
- Fortalecimiento académico por encima de intereses políticos.
- Establecer contrapesos efectivos para evitar la concentración del poder.
Finalmente, los maestros puntualizaron que la intervención del Estado es necesaria para garantizar que la institución cumpla con su vocación de formar docentes de excelencia en Puebla, dejando atrás un entorno de conflicto y opacidad.
