La conservación ambiental no puede entenderse separada de la cultura, las lenguas y las comunidades que habitan los territorios, ya que “los sitios de alto valor biológico generalmente son también sitios de alto valor cultural; todo está conectado”, expresó el Mtro. Fernando Ramón Gavito Pérez, director ejecutivo de Terra Peninsular, en una ponencia que ofreció a estudiantes y académicos de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
Durante su plática “Conservación local con impacto global: Terra Peninsular y la meta 30×30”, el biólogo poblano invitó a repensar por qué los países megadiversos, ricos en patrimonio natural y cultural, no siempre traducen esa riqueza en bienestar para sus comunidades, subrayando que el verdadero desarrollo no se limita a lo económico, sino que debe reflejarse en una mejor calidad de vida.
Asimismo, destacó que, en México, existen más de 600 predios registrados bajo la figura de conservación voluntaria, lo cual representa una estrategia clave para que el país avance hacia la meta global 30×30: proteger al menos el 30% de las tierras y mares del planeta para 2030. No obstante, señaló que, aunque México es uno de los países con mayor número y superficie de áreas destinadas voluntariamente a la conservación en Latinoamérica, aún carece de una red nacional que articule estos esfuerzos.
En ese sentido, desde Ensenada, Baja California, Terra Peninsular contribuye a la conservación de más de 55 mil hectáreas de ecosistemas y gestiona tres reservas naturales: Valle Tranquilo, Punta Mazo y Monte Ceniza, que en conjunto suman más de 5,500 hectáreas certificadas como áreas destinadas voluntariamente a la conservación. La organización centra su labor en el manejo y cuidado del hábitat, lo cual, ha causado la recuperación de fauna emblemática como la rata canguro, considerada extinta durante 30 años y han impulsado esfuerzos vinculados a la reintroducción de especies como el lobo mexicano y el bisonte. Asimismo, destacó el trabajo comunitario en la bahía de San Quintín, donde se protege el hábitat de la branta negra, así como proyectos de turismo de naturaleza, capacitación a vigilantes y monitoras comunitarias.
Colaboración Terra peninsular – UDLAP
Desde 2018, la UDLAP y Terra Peninsular colaboran para que estudiantes de la Licenciatura en Biología realicen prácticas, monitoreos de especies y estancias en reservas como Punta Mazo, permitiéndoles experimentar de primera mano cómo se desarrolla un proyecto de conservación en México.
En el marco de la renovación del convenio, la Dra. Lucila Isabel Castro Pastrana, decana de la Escuela de Ciencias de la UDLAP, felicitó al Mtro. Gavito por los logros alcanzados, como el reconocimiento nacional a la conservación de la naturaleza recibido en 2024 por Terra Peninsular, además de que agradeció la alianza que “ha formado en muchos sentidos a muchas generaciones de biólogos de la Universidad de las Américas Puebla”. Por su parte, el Dr. Eugenio Sánchez, director Académico del Departamento de Ciencias Químico Biológicas de la UDLAP, extendió la invitación al Mtro. Gavito para integrarse al Consejo Consultivo de la Escuela en el área de Biología, con el objetivo de fortalecer los procesos académicos de una licenciatura que cuenta con acreditación internacional.
Es importante destacar que la renovación de este convenio abre las puertas a que la comunidad estudiantil se vincule con organizaciones como Terra Peninsular, no solo para enriquecer su aprendizaje, sino para prepararse y ejercer su profesión desde el compromiso con el territorio, las comunidades y el futuro ambiental de México.
