Fundado en 2018 con la participación de diversas unidades académicas y la Coordinación General de Desarrollo Sustentable, el vivero universitario se ha consolidado como un espacio clave para la propagación de árboles y plantas destinados a áreas verdes dentro de la institución.
Este proyecto no solo contribuye al fortalecimiento ambiental del entorno universitario, sino que también funciona como un espacio de formación para estudiantes que realizan prácticas profesionales y servicio social, quienes participan activamente en las labores de producción y cuidado de especies vegetales.
Además, el vivero es utilizado por académicos como un laboratorio vivo para el desarrollo de investigaciones relacionadas con la sustentabilidad, la biodiversidad y el manejo de recursos naturales.
De acuerdo con la responsable de Gestión Ambiental en la Coordinación General de Desarrollo Sustentable, Tonantzin López Lozano, este tipo de iniciativas permiten fortalecer la conciencia ambiental en la comunidad universitaria y generar impactos positivos a largo plazo.
Por su parte, Leonardo Valdivia Montes, estudiante de la Facultad de Ciencias de la Electrónica, destacó que la participación estudiantil en el vivero representa una oportunidad para aplicar conocimientos en un entorno práctico y contribuir al cuidado del medio ambiente.
Con este proyecto, la universidad refuerza su compromiso con el desarrollo sustentable, al integrar la formación académica con acciones concretas en favor del entorno natural.