Rodolfo Sánchez Cruz, el amigo de Echeverría que no fue gobernador

Hablar de Rodolfo Sánchez Cruz, el hijo del general Rodolfo Sánchez Taboada, es hablar de un personaje que estuvo a punto de ser el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, tenía todo para serlo, es más, era casi un hecho que la designación para gobernar su estado natal estaba más que amarrada.

El amigo de Sánchez Cruz era el entonces presidente de la República, el tristemente célebre, Luis Echeverría Álvarez, quien había servido e iniciado su carrera política de mano del padre de nuestro personaje.

Echeverría, este oscuro personaje de la política mexicana, inició su carrera política en 1946, siendo secretario particular del general Rodolfo Sánchez Taboada, de quien hablamos en nuestra pasada entrega. En ese tiempo, el poblano nacido en Acatzingo se desempeñaba como dirigente nacional del PRI.

Esa relación se transformó en una amistad profunda y de lealtad mutua, Echeverría veía a la familia Sánchez Taboada como una extensión de la propia. El nieto del general, el también político poblano Germán Sierra Sánchez, me confió que Luis Echeverría le hablaba cada ocho días a su abuelo para saludarlo y, ya muerto (Sánchez Taboada falleció en 1955), también cada ocho días le hablaba a su abuela, Ema Cruz, para saber cómo estaba.

Rodolfo Sánchez Cruz nació, según algunas biografías, alrededor de 1935 y falleció el 25 de mayo de 2016 en la Ciudad de México. Era ingeniero agrónomo de profesión y fue padre de tres hijos: Laura Alicia, Manuel y Rodolfo, quien fue contralor en el mini periodo de Tony Gali como gobernador de Puebla. Laura Alicia fue diputada local.

Diputado federal y vocal ejecutivo de la comisión del río Grijalva

Sánchez se desempeñó como diputado federal por Puebla de 1970 a 1973 y tenía el visto bueno del entonces sector agrario del PRI.

Su amigo Luis Echeverría era ya presidente de la República y nuestro personaje, como ya lo señalamos, gozaba de la amistad del polémico mandatario, quien más tarde lo designó vocal ejecutivo de la comisión del río Grijalva, organismo creado bajo la administración del entonces presidente. Algunos dicen que era el equivalente a vicegobernador de Tabasco y Chiapas por la cantidad de recursos que se destinaron para ese programa. En ese tiempo se construyeron grandes hidroeléctricas tanto en el Grijalva como en el Usumacinta.

Sánchez Cruz era pues supuestamente el candidato natural a la gubernatura de Puebla, entidad que había atravesado una época de gran inestabilidad política, luego del periodo de poder de los Avila Camacho.

La caída del gobernador Nava Castillo por el conflicto con los lecheros por la ley de la pasteurización, la lucha universitaria, la pugna entre FUAS y Carolinos, la caída del gobernador Rafael Moreno Valle y luego de Gonzalo Bautista, sumieron a Puebla en una etapa de oscuridad y rezago, luego de haber sido el centro económico y político del país de la mano de Maximino, su hermano Manuel que fue presidente de la República y el dinero de William Oscar Jenkins.

Del plato a la boca y se atravesó Díaz Ordaz

En 1975 todo mundo daba por hecho que Rodolfo Sánchez Cruz iba a ser el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, de hecho, ya había acuerdos, propaganda y diferentes sectores se habían pronunciado a favor del ingeniero, sin embargo, no fue así.

Echeverría que como ya dijimos tenía mucho contacto con Puebla, estaba más que decidido para designar al hijo de su mentor, el ingeniero Rodolfo Sánchez como candidato a la gubernatura, pero decidió como deferencia, consultar al expresidente Gustavo Díaz Ordaz como poblano, quien era el candidato idóneo para ocupar el cargo de gobernador de Puebla.

El presidente le preguntó al exmandatario, quién podría ser el personaje idóneo para gobernar Puebla y cuentan que Díaz Ordaz contestó sin tapujos: “señor presidente, si su gobierno quiere que la paz, la estabilidad política y social retorne a Puebla, el candidato debe ser el senador Alfredo Toxqui y Fernández de Lara”.

Luis Echeverría no lo dudó y optó por hacerle caso al expresidente, haciendo a un lado al hijo del que fuera su mentor, Sánchez Cruz, se quedó sin candidatura y regresó a su cargo federal, nunca más volvió a tener opción de ser gobernador de Puebla.

Apuntes sobre el general Rodolfo Sánchez Taboada

Mi buen amigo, el exsenador de la República Germán Sierra Sánchez, nieto del general, tuvo a bien hacer algunas precisiones sobre la pasada entrega.

La primera es que su abuelo nació en marzo y no en febrero de 1895. 

Segunda, que solo tuvo dos hijos, Rodolfo y la mamá de Germán, Matilde.

Tercera: que su abuelo, si bien estaba presente en la hacienda de Chinameca el día en que fue asesinado Zapata, no tuvo nada que ver en su muerte y, según Germán, Emiliano ni siquiera recibió tiro de gracia porque murió “cocido a balazos”.

Servido querido Germán.

Continuará.

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