El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, reiteró que su administración mantendrá la disposición al diálogo con el sector transportista; sin embargo, advirtió que no se permitirán presiones que afecten la movilidad de la ciudadanía.
Lo anterior, luego de que la Unión del Transporte anunciara que este martes 3 de febrero más de 20 mil unidades de transporte público y taxis dejarán de circular en todo el estado, como medida de protesta ante presuntas amenazas de la Secretaría de Movilidad y Transporte de aplicar multas de hasta 25 mil pesos a quienes no cumplieron con la revista vehicular.
En rueda de prensa, el mandatario estatal señaló que el gobierno continuará otorgando facilidades, estímulos y recursos al sector; no obstante, subrayó la necesidad de que exista orden en la prestación del servicio.
Armenta Mier afirmó que no puede argumentarse falta de apoyos, ya que —dijo— se han brindado facilidades y este año incluso se destinan mayores recursos para los transportistas. Asimismo, sostuvo que existe una diferencia entre quienes prestan el servicio y aquellos que concentran un gran número de concesiones, a quienes calificó como monopolistas.
Finalmente, el gobernador aseguró que su administración prioriza la protección de la ciudadanía y que el objetivo es garantizar que el transporte público funcione en beneficio de las y los poblanos.