Alma Méndez
La titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Idamis Pastor Betancourt, informó que al asumir el cargo detectó casos de corrupción dentro de la institución, por lo que se presentaron las denuncias correspondientes. Además, se solicitó la renuncia de los funcionarios implicados, mientras que otros decidieron separarse de manera voluntaria.
Pastor Betancourt aseguró que actualmente se lleva a cabo un proceso de depuración y reestructuración en la Fiscalía, con el objetivo de recuperar la confianza de la ciudadanía. “Estamos cambiando la Fiscalía. No me interesa hablar de lo que había antes, sino de lo que estamos haciendo ahora”, declaró. Destacó que se han iniciado diversas carpetas de investigación por presuntos actos de corrupción y se han tomado medidas inmediatas cuando se detectan irregularidades.
La funcionaria subrayó que se han implementado guardias permanentes de 24 horas en todas las agencias del Ministerio Público, para garantizar la atención continua a la población. “Ya no es como antes, cuando después de las seis de la tarde no había personal. Ahora estamos trabajando para ofrecer un mejor servicio”, afirmó.
En cuanto a los convenios de colaboración con otras entidades, la fiscal explicó que actualmente existen acuerdos firmados con Veracruz, Hidalgo, Tlaxcala y Morelos. “Nos faltan Ciudad de México, Guerrero y el Estado de México, pero estos convenios han permitido una colaboración mucho más rápida y eficiente”, dijo.
Estos acuerdos facilitan el cumplimiento de órdenes de aprehensión y la detención de personas en otras entidades, así como la cooperación entre fiscalías para casos específicos. Aclaró que la firma con los estados restantes no se ha concretado por cuestiones de agenda de los gobernadores, pero se espera avanzar en este proceso próximamente.
Finalmente, la fiscal destacó que, en 220 días de gestión, su administración ha trabajado para erradicar la corrupción y mejorar la eficiencia de la Fiscalía, asegurando que no se tolerarán malas prácticas dentro de la institución.