Puebla desarrollará maquinaria de diálisis y hemodiálisis

Puebla formará parte del proyecto nacional que busca diseñar y producir por primera vez máquinas de diálisis y hemodiálisis con tecnología completamente mexicana en 2026. El objetivo es equipar con estos dispositivos a los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entre ellos el Hospital de San Alejandro, que desde hace años enfrenta carencias en este tipo de equipos especializados.

La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del estado, Celina Peña Guzmán, informó que a mediados de 2026 estarán listos los primeros cinco prototipos. Destacó que este esfuerzo permitirá sustituir la importación de aparatos médicos de alto costo y posicionar a México como un país con capacidad de innovación tecnológica en el sector salud, siguiendo la ruta de la industria automotriz, donde se han comenzado a producir autos eléctricos con sello nacional.

El proyecto fue impulsado por el director general del IMSS, Zoé Robledo, quien presentó la propuesta a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación federal, encabezada por Rosaura Ruiz. La iniciativa abrió una convocatoria nacional para sumar a científicos de distintas disciplinas, con el fin de consolidar una red de especialistas que desarrollen estos equipos de manera integral.

Puebla decidió sumarse tras realizar un diagnóstico de sus capacidades locales, en el que se identificó talento humano, infraestructura y el interés de universidades e institutos tecnológicos. Peña Guzmán hizo un llamado a superar la visión endogámica de la ciencia y a trabajar de forma colegiada: “Lo importante es el impacto en la sociedad y la colaboración entre instituciones, sin importar la sede”.

La estrategia contempla la participación de instituciones como la UNAM, el IPN y diversos centros de investigación, además de aprovechar programas en marcha, como el de semiconductores, ya que estas piezas son fundamentales para el diseño de las máquinas de diálisis.

De acuerdo con Peña Guzmán, esta iniciativa marca el inicio de una nueva etapa para la ciencia aplicada en México: “No se trata solo de fabricar estas máquinas, sino de abrir camino para producir otros instrumentos médicos estratégicos. Con ello se impulsará la ciencia médica, se formará capital humano especializado y se fortalecerá nuestra capacidad tecnológica nacional”.

Con este proyecto, Puebla no solo aportará infraestructura y especialistas, sino que también busca consolidarse como un polo de innovación científica y tecnológica en el país.

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