Alma Méndez
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, anunció que realizará ajustes en su estrategia de seguridad personal, aunque descartó implementar medidas extraordinarias o excesivas. Esta decisión se da tras el asesinato de dos colaboradores cercanos a la jefa de Gobierno electa de la Ciudad de México, Clara Brugada.
En entrevista, el ejecutivo estatal explicó que, ante los hechos ocurridos en la capital del país, se ha planteado reforzar la seguridad tanto para él como para los integrantes de su equipo de trabajo. No obstante, subrayó que estos ajustes serán moderados y estarán en concordancia con los principios de austeridad de la Cuarta Transformación.
“El cuidado hay que hacerlo, pero no voy a tener cinco mil guaruras ni nada de eso. Lo normal. Sé que si me ven con una persona que me está cuidando, van a decir que traicioné a la 4T”, expresó el mandatario estatal.
Agregó que, como representante del estado, es necesario contar con medidas mínimas de protección, aunque rechazó el uso de escoltas excesivas, vehículos blindados o despliegues de seguridad ostentosos.
Finalmente, el gobernador opinó sobre el ataque a los colaboradores de Clara Brugada, asegurando que contar con resguardo de seguridad podría haber evitado su asesinato. “Poner orden puede poner en riesgo a las autoridades”, concluyó.