Un operativo de la Policía Estatal en el Barrio de San Antonio dejó al menos tres personas detenidas, en medio de señalamientos de comerciantes que acusan falta de orden judicial y desconocen el paradero de sus familiares.
En rueda de prensa familiares y testigos, denunciaron que elementos policiales habrían realizado las detenciones sin presentar una orden de aprehensión ni explicar de manera formal los motivos, argumentando únicamente que los involucrados estaban “señalados”.
Asimismo, indicaron que la unidad identificada con el número 228 de la Policía Estatal habría participado en el operativo.
Una de las denunciantes relató que los hechos ocurrieron mientras se encontraban en una funeraria Rodríguez, ubicada en la 28 poniente 313, Santa María, donde velaban a un familiar. Indicó que, tras el traslado del cuerpo para su cremación, arribaron patrullas y los policías solicitaron a varias personas que los acompañaran, sin ofrecer mayores detalles.
Familiares de Miguel Cortés Leal señalaron que se trata de un adulto mayor y exigieron conocer su paradero, al asegurar que fue subido a una unidad oficial sin que se les informara el destino ni las razones de su detención. También denunciaron presuntos actos de intimidación por parte de los agentes, incluyendo el uso de armas y el despojo de teléfonos celulares.
Otra comerciante afirmó que su hijo, de 20 años, estuvo a punto de ser detenido, y acusó que los elementos no respetaron la presencia de mujeres y menores durante el operativo.
Los inconformes señalaron que, hasta el momento, desconocen el paradero de sus familiares y reiteraron su exigencia a las autoridades para que informen dónde se encuentran y bajo qué cargos fueron detenidos.
Finalmente, los comerciantes hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer los hechos, garantizar el respeto a los derechos humanos y evitar posibles abusos en este tipo de intervenciones.
