El secretario de Gobernación de Puebla, Samuel Aguilar Pala, informó que el relleno sanitario de Huehuetla opera desde 2024 y recibe residuos sólidos de al menos 10 municipios. No obstante, señaló que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinó recientemente su cierre definitivo, decisión que implica una serie de trabajos técnicos para su clausura adecuada.
Explicó que el cierre requiere labores físicas especializadas, como el movimiento de tierra y la aplicación de tratamientos ambientales, por lo que pidió comprensión a las comunidades cercanas durante este proceso. Agregó que, de manera temporal y con autorización de las dependencias correspondientes, los municipios afectados podrán disponer sus desechos en el relleno sanitario de Teziutlán.
Por su parte el gobernador Alejandro Armenta Mier, reconoció la preocupación social que genera esta situación y aseguró que el gobierno estatal es sensible al tema y asume su responsabilidad. No obstante, advirtió que el modelo tradicional de rellenos sanitarios está rebasado, por lo que se requiere avanzar hacia centros de transformación de residuos, donde los desechos orgánicos e inorgánicos puedan reutilizarse.
Indicó que esta transición representa un reto monumental, ya que implica inversiones públicas y privadas, además de una planeación integral. “No se trata únicamente de cerrar un relleno, sino de resolver a dónde se destinan cientos de toneladas de residuos que se generan diariamente”, puntualizó.
Como ejemplo, mencionó que en Huixcolotla se implementa desde hace varios años un programa para el aprovechamiento de aproximadamente 80 toneladas diarias de desechos agrícolas, experiencia que busca replicarse en otras regiones del estado.
Finalmente, el funcionario advirtió que cerrar rellenos sin alternativas viables puede provocar prácticas irresponsables, como el abandono de basura en barrancas, cruceros o laderas, así como el tiradero clandestino de escombro y residuos agrícolas. Subrayó que la gestión de residuos es una corresponsabilidad entre gobierno, municipios y productores, y afirmó que el estado continuará trabajando en coordinación con universidades para atender este desafío ambiental.
«El modelo de rellenos sanitarios está rebasado»