Jorge Barrientos
La diputada local Kathya Sánchez Rodríguez informó que desde el Congreso del Estado se impulsa el reconocimiento oficial del Festival de la Luz y la Vida de Chignahuapan como Patrimonio Cultural Intangible, con el objetivo de proteger, fortalecer y difundir esta tradición que da identidad al municipio y a la región.
En conferencia, la legisladora destacó que ya se trabaja en el ámbito legislativo para que el festival cuente con un marco jurídico de protección, lo que permitiría garantizar su continuidad a largo plazo, así como gestionar más apoyos y recursos para su organización y promoción.
“Desde el Congreso estamos dando los pasos necesarios para que el Festival de la Luz y la Vida sea reconocido como Patrimonio Cultural Intangible. No se trata sólo de una fiesta, sino de una expresión viva de nuestra historia, de nuestra espiritualidad y de la unión de las familias de Chignahuapan”, subrayó Sánchez Rodríguez.
Por su parte, el director general Héctor Costilla Arrollo explicó que el festival integra rituales, escenificaciones y actividades artísticas que honran la vida, la muerte y la luz, elementos que lo han convertido en un símbolo de identidad para miles de personas. Recalcó que el reconocimiento como patrimonio intangible ayudaría a blindar la tradición frente al paso del tiempo y la pérdida de costumbres.
Costilla Arrollo agregó que el Festival de la Luz y la Vida genera además una importante derrama económica y turística, beneficiando a hoteleros, restauranteros, comerciantes y artesanos del municipio.
Tanto la diputada como el director general coincidieron en que la coordinación entre el Congreso, las autoridades municipales y la sociedad será clave para lograr que el Festival de la Luz y la Vida obtenga el reconocimiento formal como Patrimonio Cultural Intangible, y con ello, consolidarlo como un legado que trascienda generaciones.