Foto: Es Imagen
El mandatario reiteró su respeto absoluto a Morena como partido y señaló que serán sus órganos internos los que definan los pasos a seguir. Esto, luego de ser cuestionado sobre si la dirigencia estatal, a cargo de Olga Lucía Garci-Crespo, se ha vuelto poco crítica y pocas veces sale a defender a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y a otros integrantes del partido.
Expresó su deseo de que Morena no pierda su carácter de movimiento social y que continúe luchando “desde y con el pueblo”, al recordar que, desde el gobierno, se impulsa —dijo— una “revolución en el campo” a favor de las y los campesinos, así como una transformación en materia tecnológica.
“Espero que Morena siga defendiendo el movimiento y que defienda a la presidenta, pero yo no tengo mayor injerencia”, aclaró.
Recordó que no es consejero estatal del partido y que su presencia en los órganos partidistas se limita a su calidad de consejero nacional por ser gobernador.
Finalmente, subrayó que las decisiones internas de Morena son responsabilidad de sus instancias y dirigencias, a las cuales dijo respetar plenamente.