La transformación del sur del estado cobra impulso con la modernización de la carretera Cuautla–Tlapa–Marquelia, un proyecto estratégico del Gobierno de México que busca saldar una deuda histórica con una de las regiones con mayor rezago. En territorio poblano, la obra registra un avance del 90% en su primera etapa, consolidándose como un motor de desarrollo para las familias de la Mixteca.
Este ambicioso corredor de 385 kilómetros no solo es una obra de asfalto, sino un puente de integración entre los estados de Morelos, Puebla y Guerrero. En la entidad poblana, el trazo atraviesa municipios clave como Tehuitzingo, Tepexco, Acatlán y Chinantla, zonas donde la conectividad eficiente ha sido una demanda constante durante décadas.
Con una inversión total proyectada de 13 mil 652 millones de pesos, el esfuerzo coordinado entre el Gobierno del Estado y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) tiene una meta inmediata de 33 kilómetros rehabilitados en su fase actual.
La importancia de esta vía radica en su capacidad para transformar la dinámica económica del sur-oriente del país. Entre los principales beneficiarios se encuentran:
- Productores agrícolas y comerciantes: Quienes verán reducidos los costos y tiempos de traslado para sus mercancías.
- Sector turístico: Al facilitar el acceso a rutas antes complicadas.
- Población general: Garantizando un acceso más rápido a servicios fundamentales de salud, educación y abasto.
Este proyecto es una muestra clara de que Puebla ocupa un lugar prioritario en la agenda de la presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum. Bajo la visión de «prosperidad compartida», la administración estatal y federal buscan cerrar brechas históricas mediante infraestructura que genere bienestar e inclusión territorial.
Al respecto, las autoridades destacaron que la modernización de esta carretera es el eje rector de una nueva etapa para el sur poblano, asegurando que el desarrollo llegue a todos los rincones del estado sin dejar a nadie atrás.