La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que el plan B de la reforma electoral tiene el objetivo de erradicar privilegios, particularmente de funcionarios públicos.
“No tiene por qué un consejero o consejera del INE ganar más que la presidenta, cuando la Constitución establece que ningún funcionario público debe ganar más que el presidente o la presidenta.”
Expuso que hay municipios con hasta 25 regidores, algunos con percepciones superiores a la titular del Ejecutivo federal, así como diputados locales con presupuesto excesivo que reduce recursos a los servicios públicos de un municipio o estado.
La primera mandataria cuestionó los constantes bonos de diputadas y diputados por trabajo legislativo; sostuvo que se mantiene el contrato colectivo pero sin privilegios. Por este motivo, dijo, el plan B establece límites en salarios de servidores públicos.
“Al disminuir lo que recibe un servidor público, ese dinero va directo a la gente.”
La jefa del Ejecutivo federal estimó que los ahorros alcanzarían cuatro mil millones de pesos, equivalentes a la construcción de un cablebús y obras de agua potable, como pozos con costo de 20 millones de pesos.
“Es disminuir privilegios para dedicar ese recurso a la gente, porque es de los impuestos del pueblo. Ese es lo principal del plan B.”
En conferencia de prensa matutina, recordó que el plan B también considera la revocación de mandato en el tercer o cuarto año en el cargo de elección popular.
La presidenta Sheinbaum detalló que el plan B aún es revisado para votación en comisiones y en el pleno del Senado de la República. En caso de aprobarse, pasará a la Cámara de Diputados y congresos estatales.
“Yo tengo una responsabilidad con el pueblo a la que no voy a renunciar nunca, y esa responsabilidad la cumplo al enviar una iniciativa. Ya depende de los senadores cómo votar.
“¿Quién vota a favor de los privilegios y quién vota en contra de los privilegios? Porque también es muestra de quiénes son todos, ¿verdad? Ese es mi punto de vista.”
