La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió una alerta a los ciudadanos interesados en adquirir viviendas a través de remates bancarios, al advertir que, aunque estos pueden ofrecer precios atractivos, también implican riesgos financieros y legales considerables.
De acuerdo con la dependencia, este tipo de operaciones suelen presentarse como una oportunidad para comprar inmuebles a precios hasta 50% más bajos que los del mercado; sin embargo, detrás de ellas pueden existir complicaciones jurídicas o incluso intentos de fraude.
La Profeco explicó que los remates bancarios surgen cuando una institución financiera recupera una propiedad tras el impago de un crédito hipotecario y la pone a la venta para recuperar el monto adeudado. No obstante, muchas de estas viviendas se ofertan cuando el proceso legal aún no concluye, lo que puede retrasar la entrega del bien o impedir su posesión inmediata.
Entre los principales riesgos, la Profeco destacó los siguientes:
• Demoras en la entrega del inmueble. Si el antiguo propietario sigue habitando la vivienda, el comprador deberá esperar a que un juez ordene el desalojo, trámite que puede tardar meses o incluso años.
• Imposibilidad de revisar la propiedad antes de comprar. En la mayoría de los casos no se permite visitar el inmueble previamente, por lo que el comprador desconoce su estado físico y posibles adeudos en servicios.
• Desconocimiento del estatus legal. Algunas propiedades continúan en litigio, lo que impide su adjudicación inmediata.
• Riesgo de fraude. La dependencia alertó sobre la existencia de sitios web y supuestos intermediarios que ofrecen remates falsos y solicitan adelantos de dinero.
• Costos adicionales. Aun con precios bajos, el comprador puede enfrentar gastos por honorarios legales, trámites judiciales y reparaciones, lo que incrementa la inversión total.
Ante ello, la Profeco recomendó a los interesados en participar en un remate bancario:
1. Buscar asesoría profesional de un abogado o asesor inmobiliario especializado.
2. Verificar la autenticidad del vendedor o intermediario y su vínculo con la institución bancaria.
3. Leer cuidadosamente el contrato antes de firmar, prestando atención a los plazos de entrega y gastos adicionales.
4. Confirmar la etapa legal del inmueble —si está en litigio o ya adjudicado—.
5. Evitar entregar dinero en efectivo o sin comprobante, y conservar toda la documentación de la transacción.