La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar, proyectado en el municipio de San José Chiapa, Puebla, operará con un consumo de agua mínimo y bajo estricta supervisión de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con el objetivo de evitar impactos en una región que ya enfrenta estrés hídrico.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria federal fue cuestionada sobre el posible impacto hídrico que podría generar la instalación de una planta recicladora de residuos sólidos en esta zona del estado, caracterizada por la presión sobre sus recursos acuíferos.
Sheinbaum fue enfática al señalar que el complejo no utilizará agua en sus procesos industriales, ya que su función principal será el procesamiento y compactación de materiales reciclables.
“No utiliza el líquido más que para los baños obviamente de los trabajadores”, explicó la presidenta.
La titular del Ejecutivo federal comparó el proyecto con la planta de procesamiento de residuos que operó en la Ciudad de México durante su gestión como jefa de Gobierno, la cual funcionaba bajo un esquema de manejo industrial sin consumo significativo de agua.
Un centro de reciclaje, no un relleno sanitario
Sheinbaum también subrayó que el complejo no operará como basurero o relleno sanitario, como han temido algunos habitantes de la región, sino como un centro de transformación de residuos.
En estas instalaciones se procesarán materiales como PET, aluminio, cartón y papel, que serán compactados en pacas para reincorporarlos a la cadena productiva, bajo el modelo de economía circular, que busca reducir el volumen de basura y aprovechar los materiales reciclables.
Según la presidenta, el objetivo es contar con instalaciones limpias y tecnificadas, que contribuyan al manejo sustentable de los residuos y al mismo tiempo mejoren las condiciones ambientales.
Preocupación por el acuífero Libres-Oriental
Las inquietudes de los pobladores de la zona se centran principalmente en la situación del acuífero Libres-Oriental, una de las principales fuentes de agua en la región y que actualmente presenta un déficit considerable.
De acuerdo con datos oficiales, este acuífero tiene una disponibilidad media anual de 157.1 millones de metros cúbicos, mientras que la extracción actual alcanza los 217 millones de metros cúbicos, lo que evidencia una sobreexplotación del recurso.
Además, la zona está catalogada como Región Hidrológica Prioritaria (RHP-70), ya que el agua subterránea es fundamental para el riego de cultivos básicos como maíz, frijol, calabaza y chile, actividades que sostienen buena parte de la economía agrícola local.
Ante esta situación, algunos habitantes solicitaron la realización de una consulta ciudadana sobre el proyecto; sin embargo, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) determinó que no es necesaria una consulta indígena, al no identificarse comunidades originarias en el área específica donde se instalará el complejo.
Conagua fijará límites de consumo
Frente a estas preocupaciones, la presidenta aseguró que toda la información técnica y los alcances del proyectoserán detallados en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Asimismo, reiteró que será la Conagua la dependencia encargada de establecer los límites de consumo de agua, con el fin de garantizar que la operación del polo de reciclaje no afecte a terceros ni agrave el estrés hídrico de la región.
