Jorge Barrientos
La diputada federal y secretaria de la Comisión Inspectora de la Cámara de Diputados, Nora Merino Escamilla, reveló que el exalcalde de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, incurrió en graves omisiones al no solventar las observaciones que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hizo a la Cuenta Pública 2023.
Según la legisladora, las irregularidades rebasan los 200 millones de pesos, una cifra que –subrayó– refleja no solo descuido administrativo, sino falta de responsabilidad política por parte del exedil, quien tuvo tiempo y recursos para entregar pruebas que justificaran el gasto, pero decidió no hacerlo.
Merino Escamilla calificó como “preocupante” que una administración que presumía de buenas prácticas de transparencia termine con señalamientos de este calibre. “Rivera Pérez prefirió el silencio antes que rendir cuentas claras. Eso demuestra que su gestión distó mucho de la honestidad que pregonaba”, puntualizó.
La legisladora adelantó que la Comisión Inspectora no permitirá que el caso quede en la impunidad, pues las irregularidades detectadas por la ASF constituyen posibles daños a la Hacienda Pública Federal y abren la puerta a sanciones administrativas e incluso penales.
Las observaciones forman parte del informe de resultados de la Cuenta Pública 2023, donde la ASF documentó inconsistencias en varios programas y proyectos ejecutados en el último año de la administración municipal. “Este es un ejemplo de por qué la fiscalización debe ser implacable, para que quienes gobiernan sepan que el dinero público no es botín político”, sentenció Merino Escamilla.
El caso de Eduardo Rivera, añadió, envía un mensaje claro: ningún exfuncionario puede escudarse en su pasado político para eludir la rendición de cuentas.
Eduardo Rivera deja un boquete millonario al no solventar observaciones ante la ASE: Nora Merino