Jorge Barrientos
El Congreso del Estado de Puebla aprobó por unanimidad la reforma constitucional que busca eliminar las llamadas “pensiones doradas” y establecer un límite máximo equivalente a la mitad del salario de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
En sesión extraordinaria, las y los diputados locales avalaron las modificaciones a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en particular al artículo 127, con lo que se sumaron al proceso de validación de la iniciativa a nivel nacional.
Cabe recordar que esta reforma fue previamente aprobada en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión: en lo general por unanimidad, y en lo particular con 363 votos a favor, 68 en contra y 25 abstenciones. Tras alcanzar la mayoría calificada, el proyecto fue turnado a los congresos estatales para su análisis y eventual aprobación.
Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso local, se dio cuenta de la iniciativa enviada por el Ejecutivo federal, lo que derivó en la convocatoria inmediata a una sesión extraordinaria para su discusión.
Aunque el dictamen fue respaldado por la totalidad de los legisladores, representantes de la oposición señalaron que la reforma pudo fortalecerse. La diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Susana Riestra Piña, expresó su respaldo a la intención de poner límites a las pensiones elevadas, pero consideró que el planteamiento es insuficiente.
“Estamos a favor de esa causa, poner límites, ordenar y evitar abusos; sin embargo, lamentamos que en la discusión federal no hayan prosperado las reservas”, declaró.
La legisladora sostuvo que la reforma carece de reglas claras, lo que podría dar lugar a discrecionalidad en su aplicación. Asimismo, señaló que no se eliminan por completo los privilegios, sino que se acotan parcialmente, al no incluir todos los esquemas financiados con recursos públicos.
Además, advirtió sobre una posible vulneración al principio de no retroactividad, al contemplar ajustes en pensiones ya otorgadas desde años anteriores.
Con esta aprobación, Puebla se convierte en una de las primeras entidades en validar la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con estados como Chiapas, Sinaloa, Ciudad de México y Veracruz.
Alcances de la reforma
La iniciativa establece que las jubilaciones y pensiones del personal de confianza en organismos descentralizados y empresas del Estado deberán reducirse, de modo que no excedan la mitad del salario de la persona titular del Ejecutivo federal.
Actualmente, el sueldo de la presidenta de México es de aproximadamente 140 mil pesos mensuales, por lo que el tope para estas pensiones quedaría en alrededor de 70 mil pesos.
Entre las instituciones que se verían impactadas por esta medida se encuentran:
Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext)
Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras)
Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural)
Comisión Federal de Electricidad (CFE)
Luz y Fuerza del Centro (LyFC)
Nacional Financiera (Nafin)
Petróleos Mexicanos (Pemex)
La reforma forma parte de la política de austeridad impulsada a nivel federal, con el objetivo de reducir privilegios en el sector público y establecer criterios más equitativos en las remuneraciones.
