Rompiendo las barreras de la distancia, el Gobierno Municipal y habitantes de El Paredón pusieron en marcha una obra integral de pavimentación, banquetas y guarniciones, consolidando un modelo de trabajo que está cambiando el rostro de las zonas más alejadas del municipio.
Unión de esfuerzos: La clave del progreso Esta obra es el resultado de un compromiso compartido: los vecinos aportan su valiosa mano de obra y el Ayuntamiento garantiza el suministro de materiales y la dirección técnica. Este esquema no solo acelera la urbanización, sino que fortalece el tejido social y devuelve la confianza a los ciudadanos en sus instituciones.
Hechos que conectan familias «No se trata solo de tirar cemento, se trata de construir una vida más digna para nuestra gente de El Paredón», destacó la administración municipal. Al atender esta petición histórica, se garantiza que los servicios y la movilidad lleguen a quienes más lo necesitan, demostrando que para este gobierno no hay comunidades de segunda.
Con maquinaria en campo y los pies en la tierra, Chignahuapan sigue avanzando bajo la premisa de «más territorio, menos escritorio», donde el esfuerzo de la gente es el motor que impulsa los resultados.


