La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó su postura frente a las solicitudes de extradición y acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra ciudadanos mexicanos, al subrayar que el país actuará con apego a la ley y en defensa de su soberanía.
Durante un mensaje dirigido a la nación, la mandataria informó que el pasado 28 de abril por la noche, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió 10 solicitudes de detención provisional con fines de extradición, las cuales fueron turnadas al día siguiente a la Fiscalía General de la República (FGR) para su análisis conforme a la legislación mexicana.
Ese mismo 29 de abril, el Departamento de Justicia del Distrito Sur de Nueva York hizo público el levantamiento de cargos contra diez ciudadanos mexicanos, entre ellos el gobernador en funciones de Sinaloa, un senador y el alcalde de Culiacán.
Sheinbaum señaló que, junto con la acusación, se difundió un documento denominado “Acusación de reemplazo bajo reserva”, lo que generó un extrañamiento por parte del área jurídica de la Cancillería, al considerar que este tipo de procesos deben mantenerse bajo estricta confidencialidad, de acuerdo con los tratados internacionales vigentes.
Por su parte, la FGR informó que, con base en la Constitución, el Código Nacional de Procedimientos Penales y las leyes aplicables, analizará la documentación recibida para determinar si existen elementos probatorios suficientes que permitan proceder legalmente. Asimismo, iniciará una investigación paralela para reunir información que sustente o descarte las acusaciones.
La presidenta enfatizó que, conforme a la legislación mexicana, cualquier solicitud de orden de aprehensión debe estar respaldada por datos de prueba que acrediten la probable comisión de un delito.
“Si la Fiscalía General de la República recibe pruebas contundentes e irrefutables, deberá proceder conforme a derecho. Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”, sostuvo.
No obstante, advirtió que, en caso de no existir pruebas claras, las imputaciones podrían tener un trasfondo político. En ese sentido, reiteró que México no permitirá injerencias externas en asuntos internos.
“México establece una relación de iguales con todas las naciones, nunca de subordinación. Bajo ningún motivo vamos a permitir la injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen al pueblo de México”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que su gobierno actuará bajo los principios de “verdad, justicia y defensa de la soberanía”.
