Un tsunami llamado Rocha Moya

El partido hegemónico en México, Morena, comienza a sentir los efectos de un tsunami llamado Rubén Rocha Moya, el cual amenaza con arrasar todo lo que se encuentre a su paso.

El gobierno de México no ha sabido cómo enfrentar la crisis que se inició, luego de que la corte sur de Nueva York, la misma que juzgó a Genaro García Luna, pidió la detención y extradición del entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Las autoridades de nuestro país debieron haber entregado al entonces mandatario y tal vez, solo tal vez, hubieran podido calmar la sed momentáneamente del vecino país del norte y de su presidente Donald Trump; sin embargo, decidieron protegerlo pensando ingenuamente en que eso podría detener al gobierno de los Estados Unidos y en el pecado van a llevar la penitencia.

Es un hecho que el caso ya afecta a Morena, partido político que se constituyó y se vendió entre el electorado de México, como algo diferente al resto de las fuerzas políticas del país, basado en la “superioridad moral” que presumía como lema, su líder y creador, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador. “No somos iguales”, se jactaba el tabasqueño.

La narrativa morenista instaurada en las mañaneras se ha desmoronado, no solo porque han quedado expuestas las ligas de este partido con el crimen organizado, sino también porque ha quedado en evidencia que el gobierno de México trata de encubrirlos, alegando que la soberanía nacional está en juego, cuando son hechos completamente diferentes.

La marca ya se ve afectada totalmente en las preferencias electorales y el 2027, que parecía un verdadero día de campo, se comienza a complicar e incluso se puede convertir en una verdadera pesadilla para el partido hegemónico y para la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre todo porque puede perder la mayoría en la Cámara de Diputados.

De las 17 gubernaturas que estarán en juego el próximo año, Morena solo iba a perder dos antes del escándalo, Aguascalientes y Querétaro, y estaba en empate técnico en Chihuahua. Hoy solo tiene aseguradas Chiapas, Guerrero, Nayarit, Colima y Quintana Roo, y solo porque la oposición no existe en este país.

Es impresionante cómo la marca se ha venido abajo, al igual que la popularidad de la presidenta, la cual llegó a rosar el 80 por ciento de aprobación y que hoy ya se sitúa en el 59 por ciento, aunque en algunas zonas es menor.

La asociación de Morena como narcopartido es algo que le va a pesar fuerte a la marca durante la campaña que se avecina.

Personajes como el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, que estaban en un pedestal hasta antes de estos escándalos, hoy también se tambalean arrastrados por este penoso asunto y es que es increíble creer que el funcionario federal no sabía de los nexos del gobernador Rocha, del senador Inzunza y del secretario de Seguridad, general en retiro Gerardo Mérida.

La afectación que sufre la marca y todavía lo que falta ver que ocurra, sin duda también va a impactar a las elecciones que se van a realizar en Puebla, estado en donde estarán en juego las diputaciones federales, las locales y las 217 presidencias municipales.

La joya de la corona es la capital del estado, en donde se encuentra el electorado con el mayor grado de estudios y con mayor rechazo junto con San Andrés Cholula hacia la marca gobernante, razón por la cual se le puede complicar a Morena las cosas, amén de la división interna que ya se vive dentro de este partido político.

Pero lo peor es que esto apenas está comenzando y dicen los que saben, que aún vienen cosas peores, así que agárrense.

Que tome nota, quien lo quiera hacer. A menos de seis meses de asumir la titularidad de la Auditoría Superior del Estado, Germán Reyna está demostrando que su trabajo no sólo es técnico y lo hace con estricto apego a la norma. Sino también empieza a tejer una serie de movimientos a nivel federal con la presencia ayer en el Congreso del estado del Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, Javier Herrera Borunda. 

En sus primeros días, Germán logró consolidar un convenio con la Auditoría Superior de la Federación para fiscalizar los recursos federales del ramo 28, con su entonces titular, David Colmenares Páramo. Nada mal, para quien inicia esta tarea y que demuestra que toma en serio el trabajo de fiscalizar los recursos públicos, por fin hay un profesional al frente del ente más importante en materia de gobernabilidad.

Tremendo oso de la presidenta municipal auxiliar de Romera Vargas. La que ayer hizo el “oso” del año fue la presidenta de la Junta Auxiliar de Romero Vargas, Diana Ramos de Bernardo, quien se hizo la aparecida en la caminata que protagonizó el presidente municipal de Cuautlancingo, Omar Muñoz, quien solicitó al Congreso local que defina los límites territoriales entre su demarcación y la capital del estado.

De entrada, es una vergüenza que esta persona que ni siquiera es Romero Vargas, porque su INE aparece con domicilio en la Trinidad Sanctorum, gobierne en este lugar, pero ese ya es problema de los pobladores de este sitio.

Omar solo realizó una caminata y en su recorrido fue saludando a la gente, fue entonces cuando al final, cuando llegó la presidenta auxiliar para tratar de armar un “show”, dizque para correr al presidente de Cuautlancingo de “su territorio”.

Cabe señalar que Diana Ramos fue directora de normatividad comercial durante la administración del presidente municipal panista, el corrupto de Filomeno Sarmiento, señalado por la ASE de diferentes irregularidades en sus cuentas públicas, esto hecha por la borda el teatro de la señora y deja en claro que fue “Filo” quien la mandó a montar su teatro. Queda pues desbaratada toda esta montaje y destruidas las falsas narrativas que circulan por las redes.

riva_leo@hotmail.com

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