La normalización de lo inaceptable: la violencia armada en Estados Unidos

Por Doan Skarlet Solís Gayosso 

Cada año, aproximadamente 46,000 personas mueren por violencia armada en Estados Unidos . Como señala el informe “Gun Law Trendwatch: 2025 Year-End Review” del Giffords Law Center: “America remains in the midst of a gun violence epidemic, and every year, 46.000 people die from this crisis. But it doesn’t have to be this way” (Nichols, 2025). No es un destino inevitable, sino más bien el resultado de decisiones políticas concretas. Mientras estados como California y Nueva York aprueban leyes estrictas y logran tasas de muerte de entre 3.8 y 7.0 por cada 100,000 habitantes, estados como Mississippi, Luisiana o Wyoming obtienen calificaciones “F” y se registran tasas que superan 28 muertes por cada 100,000. Claro, la evidencia es abrumadora, las leyes de control de armas salvan vidas, pero sin embargo, el lobby armamentista y los legisladores que deciden ignorar a sus votantes mantienen vivo un ciclo que se trata de violencia y que no tiene paralelo en ningún otro país desarrollado. La postura de este artículo es clara, la solución para reducir la violencia armada existe, pero el problema claramente no es técnico, sino político. 

El “Annual Gun Law Scorecard ” de Giffords Law Center (2025) evalúa a los 50 estados pertenecientes a este país, según la fortaleza de sus leyes en base a las armas. Los resultados que Giffords ha publicado a lo largo de 15 años son contundentes: “States with stronger gun laws have lower gun death rates”. En 2025, 13 de estos estados recibieron una calificación “A” o “-A”, y todos ellos presentan consistentemente las tasas de mortalidad más bajas; California, el estado con las leyes más fuertes, reportó una tasa de 7.0 muertes por cada 100,000 habitantes. Ahora bien, en el extremo opuesto, 24 estados recibieron una calificación “F”. Mississippi, el estado catalogado como más mortífero, alcanzó una tasa de 28.0 que es cuatro veces más alta que California. Claramente esta relación no es casual, como documenta el “Gun Law Trendwatch”, en 2025 33 estados hicieron la aprobación de 89 nuevas leyes en relación con el control de armas, esto acumulando más de 820 leyes que son significativas desde la masacre de Sandy Hook en 2012. Las leyes funcionan, el problema es que no todos los estados las aprueban. 

Ahora bien, a pesar de la claridad de la evidencia que se presenta, existe una gran desconexión brutal en cuestión de lo que la ciudadanía quiere y lo que sus representantes deciden legislar. Según el “Scorecard” De Giffords, el 92% de la población estadounidense apoya las verificaciones universales de antecedentes, pero es apenas el 43% que vive en un estado que las exige; el 79% respalda una edad mínima para poder adquirir armas, pero solamente el 31% cuenta con esa protección legal. El 76% apoya las “extreme risk laws” que son las órdenes de protección para desarmar a personas en crisis, pero solo es el 54% que vive en un estado que las ha implementado. Y un dato es que es particularmente alarmante, el 47% de los estadounidenses vive en estados que permiten la portación de armas sin ningún

permiso, una medida que cuenta apenas con el 24% del apoyo público. Y como concluye el propio informe: “A strong representative democracy requires lawmakers to take the actions that their constituents want – and the data shows Americans want stronger gun laws”. Reitero, no es que la población no quiera leyes más seguras, es que sus gobernantes han decidido ignorarlos. 

El primer trimestre de 2026 dejó cifras algo alarmantes, dado que según el análisis “92 Days in Gun Violence” del medio “The Trace” (Mendelson, 2026), basado en datos del “Gun Violence Archive” se registraron 3,103 muertes por disparos en todo el país estadounidense. Aunque es la cifra más baja para un primer trimestre en 12 años, ningún día quedó libre de violencia: el día más mortífero fue el 22 de marzo de 2026, en donde se acumuló un total de 72 muertes, y ningún día del trimestre tuvo menos de 18. Además, se contabilizaron 94 tiroteos masivos, un aumento en lo que respecta a los 69 del mismo periodo en 2025. Sin embargo, el informe advierte: “While mass shootings attract significant media attention, the data shows the daily drip of gun violence is a far bigger killer”. Los tiroteos masivos representaron apenas el 3.6% de las muertes por arma de fuego; la verdadera epidemia se encuentra en la violencia cotidiana, referente a homicidios, suicidios y accidentes domésticos que, según los datos de la CDC citados por “The Trace”, sumaron 27.593 suicidios con arma de fuego y 15,364 homicidios solo en 2024. 

Ahora bien, la situación se ha agravado con las decisiones federales recientes que lo que hacen es priorizar los intereses de la industria armamentista sobre la seguridad pública. En mayo de 2025, como se documenta en el análisis “The Trump Administration Legalized Machine Guns. States Must Respond ” (Murray & Myers, 2025), la administración Trump acordó “not enforce the machine gun ban against any device that functions like forced reset trigger”, legalizando dispositivos que convierten rifles semiautomáticos en armas con cadencia de fuego similar a los de una ametralladora. Los autores hacen una clara sentencia “It’s clear: Trump cares more about gun industry profits than American lives”. Además de que el gobierno eliminó la Oficina de prevención de Violencia Armada de la Casa Blanca y recortó más de $800 millones del programa “Community – Based Violence Intervention and Prevention Initiative” y frente a este vacío federal, solo 11 estados han prohibido los dispositivos de disparo acelerado; los otros 39 quedaron completamente vulnerables. 

Ante la clara falta de acción del gobierno federal, los estados se han convertido en la línea principal de defensa para prevenir la violencia armada. Según la guía “Offices of Gun Violence Prevention ” de Giffords, varios estados han creado oficinas permanentes con un rango legal: California, Colorado, Illinois, Nueva York, Washington, entre otros, que coordinan las estrategias de salud pública, la intervención comunitario y el cumplimietno de leyes. Asimismo, las regulaciones de carácter estricto a vendedores de armas (gun dealers), documentadas en otra guía de Giffords, han demostrado reducir el flujo de armas hacia el mercado ilegal. Pero el panorama es mixto, ya que mientras 17 estados y el Distrito de Columbia exigen licencias estatales para vendedores, 22 estados no tienen ninguna regulación adicional a la federal. Y como concluye el informe “Gun Law Trendwatch”: “Our safety comes down to whether or not lawmakers are willing to pursue the policies that save lives ”. En donde existe una voluntad política, se evidencían resultados, y en donde no existe esta voluntad política, las muertes continúan.

La violencia armada en Estados Unidos no es un destino en sí, sino más bien se trata de una elección. Existen las herramientas para poderla reducir y están documentadas, están las verificaciones universales de antecedentes, leyes de almacenamiento seguro, órdenes de protección extremas, la regulación estricta de vendedores, el financiamiento sostenible para la intervención comunitaria y las oficinas estatales de prevención, y los estados que las implementan como lo es California, Nueva York, Colorado, salvan vidas. Y los que no, como en el caso de Mississippi, Luisiana o Wyoming, solo las condenan. La mayoría de la población estadounidense apoya estas medidas, pero son sus legisladores, que muchas veces se encuentran alineados con el lobby armamentista, quienes se niegan a actuar. Ahora bien, la diferencia entre 7 y 28 muertes por cada 100,000 habitantes no es cultural ni tampoco geográfica, sino más bien política. Como lo advierte Giffords: “This country’s gun violence crisis isn’t new, but it is preventable”. Entonces, la pregunta no es si es que se puede hacer algo, sino más bien sería ¿hay voluntad para hacerlo?. La historia no juzgará únicamente a quienes disparan el arma, sino que también a quienes pudiendo haber evitado la siguiente masacre, eligieron no hacerlo. 

Referencias: 

Giffords Law Center. (2025). Annual Gun Law Scorecard 2025. 

Mendelssohn, A. (2026), April 13). 92 Days in Gun Violence: By the Numbers – Q1 2026. The Trace. https://www.thetrace.org/2026/04/shooting-gun-violence-data-america-q1-2026/ 

Murray, E., & Myers, S. (2025, May 20). The Trump Administration Legalized Machine Guns. States Must Respond. Giffords Law Center. 

https://giffords.org/analysis/the-trump-administration-legalized-machine-guns-states-must-res pond/ 

Nichols, L. (2025, December 18). Gun Law Trendwatch: 2025 Year – End Review. Giffords Law Center. https://giffords.org/analysis/gun-law-trendwatch-2025-year-end-review/ 

Giffords Law Center. (2025). Offices of Gun Violence Prevention.  

https://giffords.org/lawcenter/gun-laws/policy-areas/other-laws-policies/offices-of-gun-violen ce-prevention/ 

Giffords Law Center. (2025). Gun Dealers. 

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