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Con consignas contra la precarización laboral y el encarecimiento de la vida, cerca de 20 mil trabajadores tomaron las calles de Puebla este 1 de mayo para exigir una jornada laboral de 40 horas con pago íntegro, la eliminación de impuestos a prestaciones y el fin del outsourcing.
La movilización, encabezada por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), inició desde temprana hora en “El Gallito” y avanzó hacia Casa Aguayo, donde los manifestantes denunciaron la falta de apertura al diálogo por parte del gobierno estatal.
A la protesta se sumaron sindicatos de los sectores automotriz, educativo, telecomunicaciones, salud y ciencia, entre ellos el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), el Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi México (SITAUDI) y organizaciones de la BUAP.
Durante el recorrido, los trabajadores reiteraron demandas clave: salarios justos, respeto a contratos colectivos y mejores condiciones laborales. También denunciaron que, pese a reformas recientes, persisten prácticas que afectan la estabilidad y el poder adquisitivo.
Dirigentes sindicales advirtieron que la falta de cumplimiento de acuerdos laborales mantiene conflictos activos, como el del Nacional Monte de Piedad, donde más de 2 mil trabajadores permanecen en paro desde octubre sin recibir salario.
Asimismo, trabajadores del sector salud alertaron sobre la falta de insumos, personal y condiciones equitativas, especialmente para empleados por contrato.
La jornada concluyó con un llamado urgente a los gobiernos estatal y federal para abrir mesas de negociación que atiendan las demandas de la base trabajadora y eviten la profundización de los conflictos laborales.
