Jorge Barrientos
La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, aseguró que la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional del partido no representa una ruptura interna, sino una transición estratégica para fortalecer el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
En declaraciones recientes, la dirigente estatal explicó que la decisión responde a la incorporación de Alcalde como asesora de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lo que —dijo— permitirá seguir sumando esfuerzos desde el gobierno federal.
“Fuimos muy claros en que esto no marca ninguna ruptura. Seguimos con una alianza fuerte con nuestros partidos aliados tanto a nivel federal como estatal”, afirmó Romero Garci-Crespo.
La lideresa subrayó que la exdirigente nacional cuenta con la experiencia y el liderazgo necesarios para desempeñar su nueva responsabilidad, destacando su trayectoria dentro del movimiento.
“Ha demostrado tener la sangre de la Cuarta Transformación, con experiencia en distintas trincheras que hoy la respaldan. No se trata de un castigo, sino de una decisión estratégica”, puntualizó.
Asimismo, consideró que la incorporación de Alcalde al equipo cercano de la presidenta representa una ventaja para el fortalecimiento del proyecto político en curso, al contar con perfiles que conocen a fondo sus principios e ideales.
Sobre el futuro del partido, Romero Garci-Crespo adelantó que en la dirigencia nacional podrían definirse nuevas estrategias para la siguiente etapa organizativa, incluyendo la posible emisión de convocatorias para la selección de coordinadores territoriales.
Finalmente, reiteró que Morena mantiene una estructura sólida a nivel nacional, lo que —afirmó— es prueba de la continuidad y cohesión del movimiento.