Más de la mitad de los trabajadores en México laboran en la informalidad. En abril, 33.4 millones de personas se encontraban fuera del empleo formal, una cifra récord en lo que va de 2026 que refleja los desafíos estructurales para generar trabajos con derechos y protección social.
De acuerdo con un análisis de ManpowerGroup basado en los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, el crecimiento del empleo en el país continúa acompañado por una expansión de la economía informal, donde actualmente se concentra más de la mitad de la población ocupada.
Beatriz Robles, directora de Operaciones de Manpower México, advirtió que el país necesita crear entre un millón y 1.1 millones de empleos formales cada año para absorber a la población que se incorpora al mercado laboral y evitar que más personas recurran a actividades sin acceso a seguridad social ni prestaciones.
Según cifras del INEGI, la Población Económicamente Activa (PEA) ascendió a 62.1 millones de personas en abril de 2026, lo que representó un incremento anual de 669 mil personas y una tasa de participación económica de 59.1 por ciento.
De ese universo, 60.6 millones de personas se encontraban ocupadas, es decir, 704 mil más que en abril de 2025. Sin embargo, el aumento del empleo no se tradujo en una mayor formalización laboral.
La población ocupada en la informalidad pasó de 32.7 millones de personas en abril de 2025 a 33.4 millones en el mismo mes de este año, elevando la tasa de informalidad laboral a 55.2 por ciento, medio punto porcentual por encima de la registrada un año atrás.
La tendencia también refleja un crecimiento sostenido durante el primer cuatrimestre de 2026. Mientras enero cerró con 32.7 millones de trabajadores informales, la cifra aumentó a 33 millones en febrero, se mantuvo en marzo y alcanzó su punto más alto en abril.
Robles señaló que la informalidad sigue ganando terreno frente al empleo formal y advirtió que esta situación limita la productividad y competitividad de la economía mexicana.
Asimismo, consideró que la realización de la Copa Mundial de la FIFA 2026 representa una oportunidad para impulsar la creación de puestos de trabajo con prestaciones y seguridad social, en lugar de empleos temporales bajo esquemas informales.
