Víctor Sánchez Espinosa celebra 50 años de sacerdocio acompañado por el Nuncio Apostólico y obispos de todo el país

Jorge Barrientos / Foto: Es Imagen

En una emotiva ceremonia religiosa celebrada en el Seminario Palafoxiano, el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, conmemoró sus 50 años de vida sacerdotal acompañado por autoridades eclesiásticas de todo el país, sacerdotes, religiosas, seminaristas y cientos de fieles católicos.

La Santa Misa fue presidida por el propio arzobispo poblano y contó con la presencia del nuncio apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, representante del Papa en el país, así como de los obispos auxiliares de Puebla y 41 obispos provenientes de distintas diócesis de la República Mexicana.

Entre los prelados asistentes destacaron monseñor Felipe Pozos Lorenzini, obispo de Ciudad Obregón, Sonora; monseñor Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca, Morelos; monseñor Eugenio Lira Rugarcía, obispo de Matamoros, Tamaulipas; y monseñor Dagoberto Sosa Arriaga, obispo de Tlapa, Guerrero.

Durante su mensaje, Sánchez Espinosa expresó su profundo agradecimiento a Dios por el don de la vocación sacerdotal y recordó que fue ordenado sacerdote el 6 de junio de 1976, fecha que marcó el inicio de una vida dedicada al servicio de la Iglesia.

“Doy gracias a Dios por haberme concedido el regalo inmerecido de la vocación. He tenido la oportunidad de ser presencia de Cristo para el pueblo santo de Dios y de acompañar a mis hermanos en sus alegrías y también en sus momentos de dificultad”, expresó.

El arzobispo señaló que a lo largo de cinco décadas de ministerio ha experimentado la fidelidad de Dios, quien, dijo, nunca lo ha abandonado en los momentos más complejos de su vida sacerdotal. Asimismo, reconoció que, como ser humano, pudo haber cometido errores en su labor pastoral, por lo que pidió perdón a quienes en algún momento no logró acompañar como hubiera deseado.

Durante su reflexión, también recordó con cariño a su familia, a quienes atribuyó haber sembrado en él los primeros valores cristianos y el amor por la fe.

Destacó especialmente el ejemplo de sus padres y hermanos, quienes contribuyeron a fortalecer su vocación desde temprana edad.

Asimismo, dedicó palabras de gratitud a sus formadores en el seminario y a los numerosos sacerdotes que influyeron en su camino ministerial mediante su testimonio de servicio y entrega. De igual forma, recordó a compañeros sacerdotes que ya han fallecido y con quienes compartió sueños, proyectos pastorales y años de trabajo en favor de la Iglesia.

Sánchez Espinosa reiteró que el sacerdocio es una misión sustentada en la gracia de Dios y no en los méritos personales, por lo que llamó a los presentes a continuar trabajando con esperanza y compromiso al servicio de las comunidades.

La celebración concluyó con muestras de afecto y reconocimiento hacia el arzobispo poblano, quien recibió felicitaciones de los asistentes por sus cinco décadas de ministerio sacerdotal y por su labor al frente de la Arquidiócesis de Puebla.

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