El gobernador de Puebla encabezó una reunión con alcaldes de la Cuenca del Alto Atoyac para fortalecer las acciones de rescate del afluente. El plan contempla tratamiento y reutilización del agua, biodigestores, infraestructura sanitaria y medidas contra quienes incumplan las normas ambientales.
Jaime Torreblanca Flores
El gobernador Alejandro Armenta Mier fijó el año 2030 como meta para lograr el saneamiento del río Atoyac y advirtió que las empresas que incumplan las disposiciones ambientales enfrentarán sanciones, como parte de una estrategia coordinada entre los gobiernos federal, estatal y municipales.
Durante una reunión de trabajo con presidentes municipales de la Cuenca del Alto Atoyac, el mandatario sostuvo que el rescate del afluente requiere acciones conjuntas, inversión y responsabilidad compartida para revertir su deterioro ambiental.
“El reto que tenemos lo compartimos, pero la tarea es de todos. Para el 2030 tenemos que dejarle a las generaciones que siguen un río saneado”, expresó.
Armenta Mier aseguró que el proyecto cuenta con el respaldo de la Federación y con disposición presupuestal para avanzar en las obras y acciones necesarias.
Tratamiento y reutilización del agua
Uno de los principales ejes de la estrategia será modificar el manejo de las aguas residuales, particularmente las provenientes de plantas de tratamiento.
El gobernador explicó que el agua tratada no deberá descargarse nuevamente en cuerpos de agua donde pueda contaminarse, sino que se promoverá su reutilización mediante esquemas de aprovechamiento.
En las zonas ribereñas también se contempla la instalación de biodigestores y el desarrollo de infraestructura para conectar descargas a nuevos colectores pluviales y sanitarios.
Estas acciones buscan fortalecer el tratamiento de aguas residuales y reducir las fuentes de contaminación que afectan al afluente.
Diálogo con industrias y sanciones por incumplimiento
El mandatario anunció que, en una primera etapa, se privilegiará el diálogo con el sector industrial para impulsar alternativas tecnológicas que permitan tratar adecuadamente el agua utilizada en sus procesos productivos.
Sin embargo, advirtió que posteriormente se aplicará una política estricta de sanciones contra las empresas que incumplan las disposiciones ambientales.
Asimismo, señaló que no habrá tolerancia frente a omisiones de las compañías concesionarias de los servicios de agua, las cuales deberán cumplir sus obligaciones o enfrentar las consecuencias legales correspondientes.
Coordinación entre municipios y Federación
Armenta Mier pidió a los alcaldes de la región mantener comunicación permanente con las dependencias estatales, los organismos operadores de agua y las instancias federales competentes.
Destacó la participación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las autoridades de protección ambiental en el seguimiento de las acciones de saneamiento.
El gobernador insistió en que la recuperación del Atoyac debe asumirse como una responsabilidad compartida, con el propósito de que las futuras generaciones reciban un río saneado al concluir esta década.
