Jorge Barrientos / Foto Es Imagen
Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla mantienen tomadas las instalaciones sindicales y exigen la destitución del dirigente nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos Hernández, y de la secretaria general de la Sección 1, María Elena López de la Vega, además de un aumento salarial del 10 por ciento, mejores condiciones laborales y el abasto suficiente de insumos y medicamentos.
El movimiento de inconformidad comenzó el pasado 29 de septiembre y se ha intensificado con movilizaciones y protestas en la capital poblana. Los trabajadores demandan respuestas a sus planteamientos y garantías de que no habrá represalias, hostigamiento ni presiones contra quienes participan en las manifestaciones.
Entre las principales exigencias destaca el suministro de materiales indispensables para la atención de pacientes, como gasas, vendas, alcohol y torundas, cuya disponibilidad consideran fundamental para el trabajo cotidiano en las unidades médicas.
También solicitan revisar el sistema de jubilaciones, particularmente las disposiciones de la cláusula 157 del contrato colectivo de trabajo, relacionadas con las aportaciones adicionales a las cuentas individuales de las Afore para los trabajadores que ingresaron al instituto a partir de 2008.
Como parte de las acciones de protesta, este martes 13 de octubre convocaron a una movilización desde la Delegación Estatal del IMSS, ubicada en la calle 4 Norte número 2005, hacia las instalaciones de la Sección 1 del SNTSS, en la calle 4 Sur número 1310, en la colonia El Carmen.
Los inconformes también realizaron protestas en días anteriores, entre ellas un bloqueo sobre la calle 4 Sur el pasado viernes 9 de octubre. Pese a las movilizaciones, han señalado que no pretenden suspender sus actividades para evitar afectaciones a los pacientes.
Desabasto de medicamentos para pacientes trasplantados en Puebla
La inconformidad laboral coincide con los reclamos de pacientes con trasplante renal por problemas en el suministro de tacrolimus, medicamento indispensable para prevenir el rechazo del órgano trasplantado.
En agosto pasado, integrantes de la Asociación de Enfermos Renales y Trasplantados de Puebla responsabilizaron al director general del IMSS, Zoé Robledo, por el desabasto y solicitaron su destitución. Los pacientes denunciaron periodos prolongados sin tratamiento y exigieron garantizar el acceso oportuno a sus medicamentos.
El lunes 12 de octubre, Robledo reconoció problemas recientes en el suministro de un medicamento para pacientes trasplantados en Puebla y señaló incumplimientos de proveedores, entre ellos PiSA. Asimismo, anunció acciones relacionadas con la rescisión de contratos.
Aunque las protestas de trabajadores y pacientes responden a problemáticas diferentes, ambas colocan en el centro de la discusión el funcionamiento del instituto y la necesidad de garantizar tanto condiciones laborales adecuadas como la continuidad de los tratamientos médicos.
A nivel nacional, trabajadores rechazan propuesta salarial
En el ámbito nacional, uno de los principales puntos de conflicto es la revisión salarial. Los trabajadores inconformes consideran insuficiente una propuesta de incremento del 2.9 por ciento y plantean alcanzar un aumento del 10 por ciento.
Paralelamente, se informó que una propuesta de incremento global del 6.8 por ciento sería sometida a consulta este miércoles 14 de octubre, en un proceso en el que alrededor de 475 mil trabajadores tendrían derecho a participar.
El resultado de la votación será relevante para conocer la postura de la base trabajadora frente a la propuesta salarial y el rumbo de las negociaciones con la representación sindical.
Además del aumento salarial, los inconformes exigen respeto a los estatutos sindicales y rechazan presuntas prácticas de coacción del voto, hostigamiento y represalias contra quienes impulsan las protestas.
Los trabajadores mantienen sus demandas de mejores salarios, condiciones laborales dignas, un sistema de jubilaciones que no perjudique sus ingresos y una dirigencia sindical que responda a sus exigencias. En Puebla, la destitución de sus representantes, el abasto de insumos médicos y la atención a los reclamos laborales continúan entre los principales puntos de su movimiento.
