Jorge Barrientos / Foto: Es Imagen
Durante la celebración de la Santa Misa dominical en la Catedral de Puebla, el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa elevó una oración por el descanso eterno del migrante poblano originario de Tehuitzingo que falleció mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
En la oración universal, el prelado pidió a la comunidad católica encomendar el alma del connacional y expresar solidaridad con su familia, en un momento de profundo dolor para la comunidad migrante poblana.
Durante su homilía, Monseñor Sánchez Espinosa exhortó a los fieles a fortalecer el amor a Dios y al prójimo, al señalar que la Eucaristía constituye el centro de la vida cristiana y el alimento espiritual que sostiene la fe.
Recordó la enseñanza de San Pablo, quien, tras su encuentro con Cristo, comprendió que la esencia del Evangelio radica en amar a Dios y al prójimo, por encima del cumplimiento de numerosos preceptos.
Al reflexionar sobre el Evangelio de la multiplicación de los panes y los peces, explicó que este milagro anticipa el sacramento de la Eucaristía mediante los mismos gestos realizados por Jesús en la Última Cena: tomar el pan, elevar la mirada al cielo, bendecirlo, partirlo y compartirlo.
Indicó que esos momentos corresponden a la presentación de las ofrendas, la plegaria eucarística, la fracción del pan y la comunión, elementos centrales de cada celebración litúrgica.
Asimismo, destacó que el llamado de Jesús: «Denles ustedes de comer» continúa vigente para todos los bautizados, quienes están llamados a compartir no solo el alimento material, sino también la fe, la esperanza y la Palabra de Dios con quienes más lo necesitan.
El arzobispo advirtió que la fe se debilita cuando se abandona la vida comunitaria y sacramental, por lo que invitó a los creyentes a participar con convicción en la Santa Misa.
En los avisos pastorales recordó que el próximo 4 de agosto la Iglesia celebrará a San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, mientras que el 6 de agosto se conmemorará la Transfiguración del Señor, festividad conocida en diversas comunidades poblanas como la del Divino Salvador, celebrada en localidades como Chachapa, Huixcolotla o San Salvador el Seco.
También reconoció la labor que realizan los sacerdotes jesuitas en la educación, la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a colectivos de madres buscadoras.
La celebración concluyó con un llamado a vivir el Evangelio a través del amor a Dios y al prójimo, además de mantener presentes en la oración a los enfermos, las familias poblanas, los difuntos y, de manera especial, al migrante originario de Tehuitzingo que perdió la vida mientras permanecía bajo custodia del ICE en Estados Unidos.
