Aunque la entidad registra una de las tasas de desocupación más bajas del país, el mercado laboral poblano enfrenta un panorama marcado por la informalidad, los bajos ingresos y el limitado acceso a prestaciones. Puebla ocupa además el segundo lugar nacional en condiciones críticas de ocupación.
Puebla mantiene una de las tasas de desempleo más bajas del país; sin embargo, tener trabajo no necesariamente significa contar con buenas condiciones laborales. Siete de cada 10 personas ocupadas en el estado trabajan en la informalidad, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al segundo trimestre de 2026.
El reporte señala que la tasa de desocupación en Puebla se ubicó en 1.8 por ciento, por debajo del promedio nacional de 2.7 por ciento. En contraste, la informalidad laboral alcanzó 70.3 por ciento, frente al 55.1 por ciento registrado a nivel nacional.
Con este porcentaje, Puebla se coloca como la séptima entidad con mayor informalidad laboral del país. La problemática afecta en mayor proporción a las mujeres: 72.4 por ciento de las trabajadoras se encuentra en esta condición, mientras que entre los hombres la proporción es de 68.7 por ciento.
Bajos salarios marcan el mercado laboral
La precariedad también se refleja en los ingresos. De acuerdo con el informe, 81.37 por ciento de las personas ocupadas en Puebla percibe hasta dos salarios mínimos.
Además, el ingreso promedio por hora trabajada es de 53.24 pesos, considerablemente menor a los 70.26 pesos del promedio nacional.
Otro de los indicadores que coloca a Puebla entre los estados con mayores desafíos laborales es la tasa de condiciones críticas de ocupación, que llegó a 45.7 por ciento y representa aproximadamente 1.42 millones de personas.
Con este resultado, Puebla ocupa el segundo lugar nacional en condiciones críticas de ocupación, únicamente por debajo de Chiapas.
Sólo uno de cada cuatro tiene acceso a instituciones de salud
El panorama se complica al revisar las condiciones de protección y seguridad laboral. Apenas 24.2 por ciento de las personas ocupadas tiene acceso a instituciones de salud.
Entre los trabajadores subordinados y remunerados, sólo 40.6 por ciento cuenta con un contrato escrito, mientras que entre los asalariados únicamente 49 por ciento dispone de prestaciones laborales.
Las cifras muestran así una paradoja en el mercado laboral poblano: hay una alta ocupación y poco desempleo, pero una proporción considerable de quienes trabajan lo hace en condiciones de informalidad, con bajos ingresos y acceso limitado a derechos laborales.
El desafío para Puebla, de acuerdo con el análisis, no se encuentra únicamente en generar nuevos puestos de trabajo, sino en mejorar la calidad del empleo, ampliar la formalidad, elevar la productividad y garantizar un mayor acceso a derechos laborales.