Volkswagen de México confirmó la eliminación indefinida del tercer turno en las líneas de Jetta y Tiguan, en un movimiento que impactaría a 786 trabajadores de la planta de Cuautlancingo. El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW), se deslinda y advierte que nunca autorizó ni pactó despidos.
Son 611 trabajadores con menor antigüedad serían dados de baja y otros 175 entrarían en un esquema de retiro voluntario, de acuerdo con fuentes consultadas al interior de la armadora.
El sindicato sostiene que se trata de “acciones patronales”, mientras Volkswagen defiende la reducción de su capacidad productiva como una medida “difícil, pero necesaria” frente al complicado escenario que atraviesa el mercado automotriz en Norteamérica y a nivel internacional.
La armadora alemana informó que el tercer turno será suprimido por tiempo indefinido en el segmento de producción de Jetta y Tiguan y aseguró que el proceso se realizará conforme al marco legal laboral vigente.
Hasta julio de 2026, Volkswagen Puebla contaba con 11 mil 815 trabajadores directos, de los cuales 7 mil 049 eran técnicos. Si se concretan las bajas señaladas, la plantilla técnica quedaría en alrededor de 6 mil 263 trabajadores.
Con el nuevo esquema, Jetta y Tiguan pasarán de tres a dos turnos, mientras que la producción del Taos continuará en tres turnos. La empresa mantiene además el proyecto para fabricar el Golf en Puebla a partir de 2027, en un área automatizada.
La empresa y el SITIAVW se encuentran en plena revisión contractual y actualmente existe sobre la mesa una propuesta de 10.04 por ciento de incremento global, integrada por 4.3 por ciento directo al salario y 5.74 por ciento en prestaciones económicas, dicha votación está programada para el próximo viernes 11 de septiembre, sin embargo, muchos trabajadores no estén tan de acuerdo en los resultados de las negociaciones.
Cabe destacar que, la planta de Cuautlancingo, que lleva más de seis décadas como uno de los principales motores industriales de Puebla, enfrenta así una nueva etapa de presión. La reducción de personal no sólo amenaza los ingresos de cientos de familias, sino que también genera incertidumbre en la extensa red de proveedores, transportistas y empresas que dependen de la actividad de Volkswagen.
Volkswagen recorta producción en Puebla y pone en riesgo 786 empleos
