Ricardo Morales
Ni el cambio de colores al frente del Ayuntamiento de Puebla puede frenar los excesos del líder de los trabajadores de la comuna denominado “Benito Juárez”, quien usa a los trabajadores comisionados a su organización, para que vayan a la Ciudad de México para que “le compren hamburguesas a su hija, porque tiene antojo” o también para que compren y alimenten a sus perros.
El Ayuntamiento de Puebla paga los salarios de estas personas, (entre 10 y 12 trabajadores, que son “comisionados” a cargo del sindicato, los cuales trabajan como chóferes, guaruras del inmueble del sindicato y de la propia casa del “líder”, nanas y hacen hasta las compras y el mandado de la llamada “familia real de la comuna”.
Testimonios y una denuncia interpuesta por Juan Salvador Bautista Carrasco, ante la Fiscalía General del Estado por explotación laboral, documentan fehacientemente el “modus operandi” de este seudo líder sindical, quien ha contado con el apoyo y la protección de las administraciones panistas que han pasado por el “Charlie Hall”, como también de las morenistas.
En poder de Primera Plana Puebla obra copia de la denuncia interpuesta por Bautista Carrasco, quien fue despedido por la comuna, luego de negarse a quererse obligar por la familia del líder sindical a recoger las heces fecales de sus mascotas.
Este es parte del testimonio y denuncia de Juan Salvador, interpuesta el pasado 19 de agosto: “Durante 8 años, el Ayuntamiento de Puebla pagó mi salario para que yo fuera sirviente particular del líder sindical Gonzalo Juárez Méndez y su esposa Brenda Osorio Muñoz”.
“Bañaba sus perros, iba al Oxxo, cuidaba sus casas y hacía mandados personales. Cuando fui despedido, el Tribunal Municipal —presidido por Luis Antonio Jiménez Kuri— protegió al líder sindical, desechó pruebas clave y dilató el procedimiento. Una Jueza Federal ya determinó que hubo violación a mi derecho de justicia pronta”.
“Pero esto no es un caso aislado. Más del 30 por ciento de los trabajadores sindicalizados comisionados al sindicato viven la misma situación. Los choferes, el personal de seguridad y el staff son utilizados como sirvientes personales del líder sindical. Ellos han sido ofrecidos como testigos por el propio Ayuntamiento en mi demanda laboral para desvirtuar mis hechos, pero lo que realmente demuestra es que el sistema de explotación es generalizado”.
“Exijo justicia para mí y para todos los trabajadores que viven en silencio por miedo a ser despedidos.»
La 4T poblana alimenta y protege a este tipo de monstruos sindicales, quienes viven a “cuerpos de reyes” a costa de los impuestos que pagamos los poblanos.
No es la primera vez que Juárez Méndez es señalado por explotación laboral o que amenaza a sus propios agremiados.
El periodista Rubén Díaz Avelino trabajó con este personaje, fungiendo como su enlace de Comunicación y después fue despedido por el “líder”, sin una indemnización de por medio, lo que le valió una denuncia ante autoridades laborales que ganó Díaz Avelino.
Este tipo de acciones no pueden ocurrir en un gobierno que dice ser parte del “humanismo mexicano”
