
¿Qué hace a Morena ser un partido político que parece ser casi invencible e inmune a los escándalos que rodean a este instituto político?
La pregunta viene a colación porque a poco menos de un año para que se lleven a cabo las elecciones intermedias del 2027, nada parece detener al partido hegemónico que encabeza las preferencias electorales en la mayoría de las 17 entidades en donde habrá comicios para elegir gobernador en unos meses.
Muchos alegan que se trata de los programas sociales y su eficacia al ser aterrizados de manera correcta entre la población, la cual en parte es cierto, aunque los anteriores gobiernos emanados del PRI y del PAN también hacían lo mismo.
Otros argumentan que es la ausencia de figuras por parte de la oposición y su casi inexistente presencia en la vida nacional, salvo contadas ocasiones y algunos personajes. El miedo tiene paralizada a la oposición, la cual deja el campo libre a Morena y a sus candidatos para que todo el tiempo estén en tierra, violando en algunos casos de manera flagrante la Ley Electoral.
Unos más dicen que esto se debe a las mañaneras y su impacto entre el voto duro del nuevo “partidazo”, el cual sobre todo en la época de López Obrador dominó la narrativa nacional, aunque durante la administración de Claudia Sheinbaum, esto parece haber cambiado, de ahí la urgencia de imponer una nueva ley de audiencias para garantizar el sometimiento de la población al discurso de la verdad oficial.
Lo que es indudable, es que el “régimen” ha establecido una hegemonía que se ve muy difícil de poder derrotar, por lo menos no en la elección que se aproxima y más si se toma en cuenta que Morena controla los órganos electorales y ya no existen entes autónomos, el Tribunal Electoral y la Suprema Corte de Justicia están en manos del “oficialismo”.
Si hoy hubiera elecciones en México, Morena se impondría fácilmente en 10 de las entidades en donde habrá elecciones a gobernador para el próximo año, increíblemente y subrayo esta palabra, porque cuesta trabajo creer que el partido guinda tenga ventaja y amplia en entidades como Baja California y Sinaloa, dominadas completamente por el crimen organizado y con gobernadoras y gobernadores con vínculos con la delincuencia.
Otras entidades en donde Morena al parecer no tendrá problema para imponerse y con muy holgadas diferencias, que no se veían desde los antiguos tiempos del PRI son: Colima, Baja California Sur, Tlaxcala, Nayarit, Guerrero y Quintana Roo.
La oposición, entiéndase Acción Nacional solo tiene asegurados triunfos en Aguascalientes y en Querétaro, en donde el oficialismo no ha logrado penetrar como en otras entidades.
La verdadera lucha por el poder se puede dar en estados como Chihuahua, en donde por increíble que parezca Morena encabeza las preferencias y en donde el punto fino de la elección es: el proceso de selección del candidato entre el oficialismo.
Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez y el consentido de la presidenta Sheinbaum, lleva la delantera por un punto sobre la senadora con licencia y amiga de Adán Augusto López, Andrea Chávez.
Como marca Morena, mantiene un empate técnico con el PAN con 32 y 31 puntos; si Acción Nacional hiciera una alianza, podría mantener esta plaza en sus manos.
En Campeche, la elección es entre Morena y MC, con siete puntos de ventaja para el oficialismo; si Movimiento Ciudadano hace alianza con el PRI, podría cerrar la elección en este lugar, aunque es poco probable.
Michoacán es otra entidad en donde increíblemente Morena tiene la delantera, aunque de forma muy apretada.
La disputa en la entidad es entre el oficialismo y el Movimiento del Sombrero, que tiene en la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo, a su principal bastión para arrebatarle la gubernatura al partido guinda.
Nuevo León, la joya de la corona, está con intención de voto a favor de Morena, pero si se da una alianza, el priista Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey y quien aventaja a Luis Donaldo Colosio, podría dar la sorpresa para el PRI.
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