Ayer murió a la edad de 87 años, Estela Romero Bringas, heredera universal de la fortuna de la empresaria avícola, Socorro Romero (Socorrito), quien le heredó 600 millones de dólares a este personaje.
La disputa por la herencia se incrementará y en ella está involucrada la actual presidenta estatal de Morena en Puebla, Olga Lucía Romero, quien se quiere quedar con todo.
Ricardo Morales Sánchez
La muerte de Estela Romero Bringas, heredera universal de la fortuna de la empresaria avícola, Socorro Romero, seguramente abrirá un nuevo capítulo en la lucha por quedarse con esta fortuna que se estima asciende a más de 600 millones de dólares en cuentas bancarias, más otros activos.
La muerte ayer de quien fuera su sobrina a los 87 años de edad debido a un derrame cerebral, derivará en una lucha despiadada por el emporio avícola más importante de América Latina, una lucha dinástica digna de una serie de televisión similar a Dallas o Falcon Crest en los ochenta.
La pelea por la herencia de doña Socorro Romero Sánchez (conocida en Tehuacán como “Socorrito” o “la Señorita”) es un litigio familiar de casi 17 años por un patrimonio estimado en más de 600 millones de dólares. Incluye el Grupo SRS (empresas avícolas como Huevo Tehuacán y Productos Avícolas El Calvario), bienes inmobiliarios y participación en Hoteles Solaris.
Socorro nunca se casó ni tuvo hijos. Murió el 2 de diciembre de 2009, a los 93 años. Dos días antes firmó un testamento público abierto ante el notario Ramiro Rodríguez Maclub (Notaría 2 de Tehuacán). En él nombró heredera universal a su sobrina Estela Romero Bringas y albacea a los hijos de ésta, Alfonso Celis Romero y Miguel Ángel Celis Romero (El animal).
Otros familiares impugnaron el documento. Alegaron que lo firmó cuando ya no estaba lúcida (su médico de cabecera habría dicho que permanecía inconsciente días antes), que la firma podría ser falsa y que poco antes se transfirieron el 100 por ciento de las acciones de las empresas a los hijos de Estela.
El papel de Olga Lucía Romero Garci-Crespo (presidenta estatal de Morena en Puebla desde 2022) es una de las principales impulsoras de la impugnación. Según ella, su padre biológico fue Francisco Romero Bringas, hermano de Estela y sobrino de Socorro, por lo que se considera con derecho a la sucesión.
Sin embargo, creció como Mónica Caballero Garci-Crespo. A los 11 años, tras el matrimonio de su madre con Edmundo Caballero, adoptó ese apellido y más tarde heredó de su padrastro. En 2015, seis años después de la muerte de Socorro, promovió un cambio legal de nombre y apellido para llamarse Olga Lucía Romero Garci-Crespo. Críticos lo interpretan como un movimiento para reclamar la herencia. Ella sostiene que siempre visitó a su “tía abuela”.
Línea de tiempo de sus acciones:
- 2016: Promovió un juicio sucesorio intestamentario (sin testamento) ante un juez de Tehuacán. Llegó a ser nombrada albacea provisional.
- 2020: Presentó un juicio de nulidad del testamento por presunta firma falsa.
- 2022: Un juez federal le dio un revés: reconoció la validez del testamento y el albaceazgo de los hijos de Estela, y dejó sin efecto el juicio intestamentario.
- El caso se reabrió después. Ella presentó denuncias penales por fraude genérico.
Hechos recientes (2025-2026)
- En mayo de 2023 murió Alfonso Celis Romero. Su hijo Alfonso Celis Enecoiz asumió parte de los derechos y se enfrentó legalmente con su tío Miguel Ángel.
- En octubre de 2025 detuvieron a Miguel Ángel Celis Romero en el aeropuerto de la Ciudad de México por extorsión, abuso de confianza y presuntos despojos, aunque en este 2026 recuperó ya su libertad.
- El 9 de abril de 2026, un operativo con Ejército, Policía Estatal y Agencia Estatal de Investigaciones detuvo a Estela Romero Bringas (85-86 años, en silla de ruedas y con oxígeno permanente) y al notario Ramiro Rodríguez. Los sacaron de las oficinas del Grupo SRS. Estela pasó una noche en el penal de Ciudad Serdán. Días después ambos fueron vinculados a proceso por presunto fraude (falsificación del testamento) y quedaron bajo arraigo domiciliario. La denuncia la interpuso Olga Romero.
Sus familiares acusan a Olga Romero de usar su cargo político (exdiputada local cercana al fallecido gobernador Miguel Barbosa y actual dirigente de Morena) para presionar a la Fiscalía General del Estado y al Poder Judicial. Señalan que el operativo contra una anciana enferma fue desproporcionado y que busca que Estela desistiera de la herencia.
Olga Romero niega que el asunto tenga tintes políticos. Dice que es un litigio familiar, que hay “desinformación” y que se debe respetar el proceso judicial. Pide que no se politice.
Hasta septiembre de 2026 el conflicto sigue abierto: hay juicios civiles, penales y amparos. La voluntad de Socorro (el testamento) choca con las impugnaciones de quienes se consideran excluidos, y la figura política de Olga Romero ha convertido un pleito privado en un tema de debate público y más ahora que Estela Romero Bringas ha muerto.
