
La historia de la planta automotriz Volkswagen de México y Puebla está unida y al parecer son indisolubles, a menos que un divorcio conlleve a una tragedia económica.
En Primera Plana Puebla hemos sido el medio que de forma más contundente ha abordado el tema de la caída de las ventas de la armadora alemana y de su crisis, que si bien tiene un componente internacional, también lo tiene de toque nacional.
El declive a nivel internacional de la marca ha sido paulatino, pero constante. La violación de normas ambientales que trajo consigo una multa multimillonaria en los Estados Unidos, descubierta en 2015, con consecuencias en la fabricación de los modelos 2016 y 2017, por mentir en un software para la emisión de gases en los modelos de diesel tuvo consecuencias, la armadora alemana se vio obligada a desembolsar entre 20 mil y hasta 25 mil millones de dólares en multas.
Desde mi punto de vista, ese momento marcó la grave crisis que hoy vive la empresa automotriz alemana, la cual se vio obligada a realizar una serie de recortes en sus plantas, primero de Alemania y luego en todo el mundo.
El segundo y aunque los chavales se indignen, viene tras la llegada de los gobiernos de la 4T a México, los cuales fueron incapaces de lograr armar un acuerdo comercial con reglas claras con los Estados Unidos, lo que generó incertidumbre para la planta automotriz más importante asentada en Puebla y para el resto de la industria como Nissan y Toyota, quienes ya abandonaron el territorio nacional.
Un tercer momento se genera de manera paralela y es la entrada de marcas asiáticas al territorio nacional, primero las coreanas como Hyundai y Kia, seguido de la invasión china, que colapsó las ventas de la empresa asentada en Puebla.
La historia de Volkswagen de México y Puebla nunca ha sido fácil, ni mucho menos sencilla.
Todo comenzó en el año de 1954 cuando se comenzaron a vender en México los primeros modelos de la armadora alemana que nació bajo el régimen de Adolfo Hitler.
En 1962 Promexa (Promotora Mexicana de Automóviles) abrió una planta de ensamblaje de estos vehículos en San Pedro Xalostoc, en el estado de México.
En ese mismo año, el entonces presidente Adolfo López Mateos promulgó el decreto que entraría en vigor en 1964, que establecía que todos los autos vendidos en México deberían tener un 60 por ciento de componentes mexicanos, ya no bastaba importar piezas.
El 15 de enero de 1964 se constituyó Volkswagen de México con capital 100 por ciento alemán. Los inversionistas eligieron a Puebla como el lugar para asentar su inversión, gracias a la intervención del ya entonces presidente, Gustavo Díaz Ordaz originario de Puebla. La planta se construyó en casi 300 hectáreas de terrenos de Cuautlancingo, cuyo valor según los campesinos era de 20 pesos por hectárea y que fueron pagados a solo 3 pesos.
En 1965 inició la construcción de la planta automotriz y el 23 de octubre de 1967, salió el primer modelo de Vocho ensamblado en Puebla.
A partir de ese momento la economía poblana ha estado ligada a Volkswagen y más a partir del movimiento de 1992, del cual recientemente hablamos en este espacio, el cual modificó las relaciones laborales de la empresa y en ese momento sus 14 mil trabajadores.
El parteaguas fue el Tratado de Libre Comercio que había firmado nuestro país con los Estados Unidos y el cual entró en vigor en 1994, lo que generó que en lo que hoy se conoce como parque FINSA se estableciera una centena de empresas proveedoras de autopartes, que fueron el orgullo del entonces gobernador Manuel Bartlett, del entonces secretario de Economía Jaime Serra Puche y su segundo de abordo Decio de María Serrano y por supuesto del mejor secretario de Desarrollo Económico que ha tenido Puebla, Mario Riestra Venegas. Fueron años de abundancia.
Pero como en todos los matrimonios, los años de felicidad se fueron y ahora Volkswagen arrastra en su caída a Puebla, sin que se sepa qué estrategia se va a emplear por parte de la administración estatal para mitigar este golpe, ni tampoco qué se va a hacer para impedir que Audi abandone lo que se llamó la ciudad Modelo y ahora es la llamada ciudad de la Ciencia y la Tecnología.
El golpe es brutal para la economía poblana desde donde se le quiera ver, mil 200 familias están por quedarse sin empleo a punto de que termine el año, pero también se verán afectadas las proveedoras, con las consecuencias sociales que todo esto implica, principalmente en el rubro de la seguridad pública.
Nos espera un cierre de 2026 bastante complicado para la entidad. Guarde su dinero, si es que lo tiene.
La reunión de Armenta y los diputados federales. A expensas de abundar más en la reunión que sostuvo el sábado el gobernador Armenta con los diputados federales de su partido, Morena el punto principal fue el llamado que hizo el mandatario estatal a la unidad.
Existe verdadera preocupación a todos los niveles de Morena y sus aliados, de que la unidad se llegue a romper, no solo por el proceso de selección de candidatos al 2027, sino también por los movimientos internos entre el grupo de los “duros” que son todavía leales al lopezobradorismo y los que respaldan a la presidenta Sheinbaum ante los últimos acontecimientos, pero también y ahí se lo dejo, hubo un llamado del gobernador Armenta a los diputados federales de Morena y aliados a que defiendan las obras del cablebus y no lo dejen solo. Es cuánto.
